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Las supercuerdas, el multiverso y lo sobrenatural

dios y la ciencia el multiverso

"Hoy resulta aceptable, hasta está de moda, publicar artículos científicos en los que se proponen teorías de universos invisibles que pueden ser adyacentes a los nuestros en otras dimensiones. Algunos han llegado a postular universos que están encima del nuestro, interpretando el espacio que habitamos. Estas teorías, llamadas teorías de las supercuerdas y de las M-branas, se cuentan entre las fronteras más interesantes y prestigiosas de la física moderna. Sobre ellas se han levantado las reputaciones y las carreras de muchos científicos destacados. Yo mismo he tenido a mis órdenes a posdoctorados especializados en esos terrenos.

Pero si una persona habla de realidades espirituales trascendentes, se ríen de ella. Por lo que sea, los mundos de cuerdas de once o de veintiséis dimensiones de las teorías científicas son aceptables, pero los planos espirituales del misticismo se consideran meras supersticiones. Los custodios reduccionistas del mundo científico han tenido bastante éxito en su labor de desacreditar la palabra 'sobrenatural'. Por algún motivo, la ciencia acepta los multiversos y las hiperdimensiones hipotéticas de la física moderna, que no dejan de ser meramente teóricos, mientras que los relatos de las experiencias de las realidades trascendentes de los místicos a lo largo de los siglos se rechazan o se pasan por alto. Como astrofísico, soy partidario de las observaciones: no puedo pasar por alto esas experiencias. De hecho, me parece que existen más pruebas empíricas de la existencia de Dios que de las dimensiones múltiples de la teoría de cuerdas.

Cuando un reduccionista oye la palabra 'místico', se excita como un toro al ver agitarse un capote. Resulta paradójico, por tanto, que uno de mis místicos favoritos sea el mismísimo sir Arthur Eddington, al que casi todos consideran el astrofísico más destacado de la primera mitad del siglo XX. Eddington realizó, en 1929, observaciones del Sol que demostraron la teoría general de la relatividad de Einstein, con lo que éste saltó a la fama de la noche a la mañana. El New York Times publicó una lista de los doce únicos hombres del mundo que entendían la nueva teoría de Einstein, y Eddington figuraba en segundo lugar, después del propio Einstein. Entre sus grandes tratados científicos figuran 'La teoría matemática de la relatividad ', en la que se explica la relatividad a los genios menores de la época (y todavía sirvió, medio siglo más tarde, para que la entendieran otros estudiantes posgraduados que no tenían nada de genios, como yo), y 'La constitución interna de las estrellas'.

Pero, a pesar de su historial científico impecable, Eddington publicó también 'La ciencia y el mundo invisible', libro en el que debatía sus ideas espirituales y su creencia en la existencia de planos más allá de lo físico.

El cientifismo fundamentalista, que ha reprimido una buena parte de la imaginación científica, tiene muchas consecuencias de largo alcance. La afiliación a este credo fomenta la convicción de que la única realidad posible es la que explora o evoca la física, que se limita a la materia y a la energía. Inculca la creencia (presentada como hecho probado) de que la ciencia ha demostrado que Dios y las inteligencias inmateriales no son más que mito antiguos, restos del pasado. Fomenta la opinión de que la consciencia no es más que un poco de química cerebral, un mero epifenómeno, a pesar de ser un epifenómeno que, curiosamente, se ha desarrollado más allá de las exigencias de la mera evolución. Y todo ello, a pesar de que nuestra propia consciencia percibe directamente que en realidad está pasando algo más profundo, algo que conocen por experiencia propia hasta los escépticos más vociferantes.



"No pretendo venderme a mí mismo como un 'gran científico', pero sí que conozco el proceso y la filosofía de la ciencia, la naturaleza de las pruebas científicas, el papel de la teoría... Me he dedicado a la investigación científica durante casi tres décadas, he publicado docenas de trabajos científicos, muchos de ellos en publicaciones de alto nivel como 'Science' y 'Nature', he sido árbitro e investigador principal en muchos proyectos de  la NASA; he presidido conferencias patrocinadas por la Unión Astronómica Mundial... He ejercido durante diez años como director científico de la revista 'Astrophysical Journal' y en ese periodo fui responsable de aceptar o de rechazar cerca de mil artículos... En definitiva, he aprendido bastante acerca de la estructura y de la evolución del universo, del Big Bang y de las ideas fundamentales que se integran en las teorías de la relatividad y cuántica... Y tengo bastante certeza de que en el conjunto de nuestros conocimientos científicos no hay NADA que contradiga la teoría de Dios" 

Bernard Haisch

Astrofísico, colaborador de la NASA  
Doctor por la Universidad de Wisconsin
Extractos de "La teoría de Dios"

***

'No soy positivista*. El positivismo afirma que lo que no puede ser observado no existe. Esta concepción es científicamente indefendible, ya que es imposible hacer afirmaciones válidas sobre lo que la gente 'puede' o 'no puede' observar. Equivale a decir que 'sólo existe lo que observamos', lo cual, evidentemente, es falso'

Albert Einstein
Físico alemán
Formuló la teoría de la Relatividad 


 
*Positivismo: corriente filosófica derivada de la epistemología y surgida en Francia a comienzos del S. XIX, que afirma que el único modo de llegar al conocimiento real es a través del método científico. Aunque actualmente parece haber un resurgimiento de esta doctrina, relacionado principalmente con las formas más extremas del ateísmo militante, en su momento fue poco a poco abandonada por los mismos pensadores que en un principio la promulgaron.

Una exposición muy inteligente sobre el tema de este post AQUÍ 

Mi postura personal AQUÍ 

Todo lo referente al cientifismo en este blog AQUÍ


Para consultar una explicación "sencilla" (hasta donde esto es posible) de la Teoría de Cuerdas, he encontrado ESTE interesante artículo. Que lo disfruten :-)



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