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Este blog ha sido creado sin ánimo de lucro, no me reporta ningún tipo de beneficio económico o de cualquier otra índole. El único interés que me guía en este proyecto es la divulgación, el intento de llevar al gran público un aspecto del debate ciencia-fe que, considero, no es suficientemente conocido, pero que, no por esto, debe ser obviado si pretendemos construirnos un criterio global y objetivo sobre un tema de candente actualidad.

Todos los párrafos aquí reproducidos son propiedad intelectual única y exclusivamente de sus autores. Siempre que sea posible se indicarán los títulos de los libros u otro tipo de publicaciones de donde fueron extraídos, así como el nombre y credenciales académicas de esos mismos autores. En algunos casos se proporciona al lector enlaces a librerías on line donde pueden adquirir sus obras. Aquí encontrarán una amplia bibliografía referente al debate ciencia-fe, que incluye todas las obras de divulgación consultadas en la progresiva elaboración del sitio.

Sólo los textos escritos en las entradas en caracteres grises son artículos de opinión de mi autoría. Si desean reproducir éstos en otros blogs o páginas web, indiquen, por favor, mi nombre o el lugar del que proceden. Gracias.

Bienvenidos :-)

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"Un racionalista amaestrado será obediente a la visión mental de su amo". Paul Feyerabend

acorralado

"(Cuando era joven y empirista) esta era mi posición en todas mis contribuciones a la discusión: la ciencia es el fundamento del conocimiento, el conocimiento es empírico, las reflexiones no-empíricas pertenecen a la lógica o son tonterías" (Bernard Haisch expresa lo mismo aquí).

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"La idea de un método que contenga principios científicos infalibles, inalterables y absolutamente obligatorios que rijan los asuntos científicos entra en dificultades al ser confrontada con los resultados de la investigación histórica... (Propongo) un principio que puede ser defendido bajo cualquier circunstancia y en todas las etapas del desarrollo humano.  Me refiero al principio 'todo vale'" (Esta sería, por ejemplo, la postura del físico Michael Brooks, para más información, les recomendamos la lectura de su libro "Radicales Libres").

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"Al igual que un perrillo amaestrado obedecerá a su amo sin que importe lo confuso que él mismo esté y lo urgente que sea la necesidad de adaptar nuevos esquemas de conducta, un racionalista amaestrado será obediente a la imagen mental de su amo, se conformará a los estándares de argumentación que ha aprendido, mostrará adhesión a estos estándares sin que importe la dificultad que él mismo encuentre en ellos, y será poco capaz de descubrir que lo que él considera como 'la voz de la razón' no es sino un post-efecto causal del entrenamiento que ha recibido".

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"(Propongo) un principio de proliferación: inventar y elaborar teorías que sean inconsistentes con el punto de vista comúnmente aceptado, aun en el supuesto de que éste venga altamente confirmado y goce de general aceptación... El principio de proliferación es también parte esencial de una perspectiva humanitaria".

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"Lo que hago es lo siguiente. Comparo tres ídolos – la Verdad, la Honradez y el Conocimiento (o la Racionalidad)- y sus ramificaciones metodológicas con un cuarto ídolo  -la Ciencia- y descubro que están en conflicto, llegando a la conclusión de que es hora de ver las cosas de otra forma".

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"Tendría que haber una separación del Estado y la Ciencia, tal y como ya hay una separación entre la Iglesia y el Estado. La razón de esta separación es muy sencilla: toda profesión tiene una ideología y una tendencia al poder que va más allá de sus logros, y es tendencia de una democracia mantener bajo control esta ideología y esta tendencia".

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"(El colectivo científico) trabaja mejor si está fuera de cualquier autoridad, incluida la de la razón".


Paul Feyerabend
Epistemólogo y filósofo de la Ciencia austríaco 
Doctor en Filosofía por la Universidad de Viena
Fue catedrático de Filosofía en la universidad de Berkeley, California





Pero todo es inútil, señores, de nada sirve que nos esforcemos en hacerles entender que la mayoría de los racionalistas se limitan a repetir "la voz de su amo", sin el menor asomo de introspección o crítica... Para nuestros amigos ateos, los únicos "adoctrinados" seremos siempre los creyentes.

 Y no hay más que hablar.
;-)




 Ver también:

El Dios probable y el capitalismo cientifista
Los límites del método científico
La ciencia contemporánea se basa en la fe y los prejuicios
Jacques Monod y la mitología materialista de la Ciencia

Más información en nuestra bibliografía



La Ciencia contemporánea se basa en la fe y los prejuicios. Karl Popper

planeta tierra


"Si una teoría es presentada como la única posible, tómelo como señal de que, o bien usted no ha entendido la teoría, o bien no ha entendido el problema que la teoría trata de resolver".

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"Nuestro conocimiento es necesariamente finito y nuestra ignorancia sólo puede ser necesariamente infinita".

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"Hay que estar contra lo ya pensado, contra la tradición, de la que no se puede prescindir, pero en la que no se puede confiar (aunque es obvio, aclaramos a nuestros lectores que Popper está hablando aquí de tradiciones científicas, de dogmas firmemente establecidos por la Ciencia, no de las leyendas artúricas ;-))".

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"Si somos acríticos, siempre encontraremos lo que queremos encontrar; buscaremos y encontraremos confirmaciones, apartaremos la mirada y no veremos cualquier cosa que pudiera ser peligrosa para nuestra teoría favorita. De este modo es simplemente demasiado fácil obtener lo que parece ser evidencia abrumadora a favor de una teoría que, si se hubiera abordado de forma crítica, habría sido refutada".

***  

"No sabemos, solo podemos conjeturar. Y nuestras previsiones están guiadas por la fe en leyes, en regularidades que podemos descubrir, fe acientífica, metafísica (aunque biológicamente explicable). Como Bacon, podemos describir la propia ciencia contemporánea -el método de razonar que hoy aplican ordinariamente los hombres a la Naturaleza- diciendo que consiste en 'anticipaciones precipitadas y prematuras', y en 'prejuicios'.   

 ***

"La ciencia será siempre una búsqueda, jamás un descubrimiento real. Es un viaje, nunca una llegada".


Karl Popper
Filósofo y teórico de la Ciencia inglés
Autor de "La lógica de la investigación científica"
Universidad de Viena
Se consideraba agnóstico


 


Ver también:


Encontrarán más información en nuestra bibliografía.


Los medios ofrecen una imagen distorsionada del debate ciencia-fe. Juan Carlos Nieto (Falacias ateas I)


alpinista dios y la ciencia


Compartimos hoy con nuestros lectores algunas reflexiones del periodista Juan Carlos Nieto. Los párrafos que siguen fueron extraídos del libro"60 preguntas sobre Ciencia y fe", publicado en España por la editorial Stella Maris. 

Como siempre, los comentarios en gris son de nuestra autoría.


 
"El debate público sobre la supuesta polémica entre ciencia y religión se ha ido incrementando en los últimos años en una especie de revival de las discusiones cientificistas del siglo XIX.

Un vistazo a las mesas promocionales de cualquier librería generalista expondrá ante el aspirante a lector de ciencia las obras de autores como Richard Dawkins, Daniel Dennett o Christopher Hitchens en las que se ataca despiadadamente la religión... (Sus libros) son ampliamente difundidos bajo la etiqueta de divulgación científica (...) (Los libros de los expertos teístas o deístas, sin embargo, o no se traducen, o son retirados de la circulación en un par de años).

Los argumentos de todos estos libros no son nada complejos, pero tienen un enorme impacto sobre la opinión pública cuando las ideas que alumbran se repiten una y otra vez en medios de comunicación masivos como la televisión, el cine e internet. No hablamos de programas, web o prensa (serios) que sigan un debate con las reglas de la ciencia y de la lógica, sino de productos de la industria cultural como series televisivas, películas comerciales o foros online". 



Por poner un ejemplo, en las primeras escenas de la película "Friends with kids", uno de los actores, Adam Scott, aparece en la cama leyendo un ejemplar bastante grande y con una portada bien visible de "El espejismo de Dios", que poco después deja sobre la mesilla de noche, quedando el libro durante varios segundos como único protagonista del plano... Ignoramos si Dawkins pagó o cobró por esta toma, pero, en cualquier caso, la publicidad no fue precisamente subliminal :-))  Y aquí les dejo un ejemplo de una típica discusión ciencia-fe online, a esto se refiere el profesor Nieto. El debate que tiene lugar bajo el vídeo que enlazo es un cliché de este tipo de discusiones populares en la red. Siempre es igual: los ateos claman por "evidencias científicas" (algunos listillos escriben "empíricas" para dar más miedo :-) aunque muchos de ellos tampoco sepan con exactitud qué significa ese término) pero, desgraciadamente, los únicos creyentes que se animan a participar en la charla son literalistas de la Biblia con escasa formación, que no saben cómo ofrecer esas evidencias exigidas. Cristianos sinceros y, sin duda alguna, bienintencionados que, desafortunadamente, sólo consiguen estorbar la causa teísta.

Ni que decir tiene que respetamos la Biblia y cualquier otro texto sagrado y a quienes creen en ellos, admiramos sinceramente el entusiasmo y la valentía de los cristianos evangélicos, pero entendemos que las Escrituras no son muy útiles cuando se utilizan como argumento contra el ateísmo, precisamente porque los ateos no las consideran "sagradas". Es necesario acudir a otras fuentes cuya autoridad sea reconocida por ambos bandos, así como usar otras estrategias dialécticas, más complejas quizás, pero muy efectivas, como, por ejemplo, exponer los argumentos filosóficos y científicos a nuestro alcance, que son muchos, y desmontar las falacias ateas, que también son muchas :-).  

El problema es que un hipotético internauta imparcial, y poco informado, que observara estas discusiones "desde fuera", llegaría a la errónea conclusión (de hecho, así ocurre) de que el debate ciencia-fe en la actualidad es "exclusivamente" eso: por un lado, ateos de a pie repitiendo unos cuantos datos científicos memorizados e interpretados de forma sesgada por ateos famosos y, por el otro, creyentes dolidos que se defienden atacando a la Ciencia, incapaces de ver más allá de las tapas de su libro de devociones. Es de esperar que, en este escenario, ganen los ateos por goleada, y el internauta imparcial y poco informado deduzca que el debate está definitivamente cerrado y Dios fuera del juego. Pero es que este NO es el debate Ciencia-fe real y no tiene nada que ver con los debates serios que tienen lugar en círculos eruditos. Este que les enlazo, por ejemplo, sí es mi ideal de un debate de altura acerca del paradigma materialista, la hipótesis filosófica de Dios y el peligro galopante del cientifismo. Pero esto es una rara avis en el espacio web. Aquí tienen otra.

Aun así, les proponemos unos consejos por si se deciden a participar en alguna de estas discusiones: 

En la mayoría de estas charlas, los errores lógicos típicos en los que suelen caer los ateos son la falacia del hombre de paja, el argumento ad hominem, el argumento de autoridad (supongo que les suena eso de: "eres un ignorante, Dios no existe porque lo ha dicho Stephen Hawking que es un genio" ;-)) y las falacias de asociación en todas sus formas, como por ejemplo la Secundum quid. Usan, como decimos, muchas más, pero estas que citamos son sus predilectas. 

Una vez identificada la falacia en cuestión, la estrategia a seguir consiste en advertir al ateo que está cayendo en un error de lógica y que esto desacredita su discurso (la mayoría de ellos NO sabe que lo están haciendo, se limitan a repetir palabra por palabra las prédicas de Dawkins y otros pseudoescépticos mediáticos sin analizar ni contrastar nada y, por tanto, sin percibir que están siendo desinformados). Una vez desenmascarado, el ateo puede reaccionar de dos formas: o bien acepta su error y retira las falacias y, en este caso, su argumentación contra la hipótesis Dios suele quedar fatalmente mutilada (circunstancia que, si el teísta es hábil, sabrá aprovechar sin dificultad alguna :-)); o bien se negará a retirarlas. En este caso, el teísta tiene legitimidad para negarse también a seguir debatiendo contra un argumento que no es reconocido como falaz, recordando a su oponente que, aunque se retire del debate, esto no le concede al ateo automáticamente la victoria, pues la Verdad no tiene por qué respetar el orden de aparición ni se adhiere "mágicamente" al último que habla. Pretender que el que no quiere seguir hablando "ha perdido" equivaldría a incurrir en un argumentum a silentio, es decir, añadiría una falacia más al ya abultado cómputo de nuestro ateo.

Otra opción sería continuar en el debate y usar contra el ateo las mismas falacias que él utiliza contra nosotros. Esta última NO es una actitud intelectualmente honesta, pero si a nuestro oponente, una vez avisado, no le importa ser deshonesto y obviar las reglas del juego, es de suponer que nos brinda vía libre para que nosotros hagamos lo propio. A mi parecer, podemos aprovechar la ocasión, siempre y cuando dejemos claro lo que estamos haciendo. Por ejemplo, si el ateo es lo suficientemente ingenuo como para atacarnos con el trillado razonamiento: "la fe es peor que la ciencia porque la primera sólo ha causado muerte y destrucción poniéndose de parte del poder, recuerda las Cruzadas, la Inquisición, etc...", nosotros nos rebajaremos hasta su altura para ver el mundo desde su simplista óptica maniquea y responderemos con otra falacia del mismo calibre e igualmente absurda: "en ese caso, la Ciencia ha cometido el mismo pecado, poniéndose siempre de parte del poder, vendiéndose al mejor postor y causando muerte y horror; recuerda que la Ciencia estaba detrás del Proyecto Manhattan y de los terroríficos experimentos nazis, la Ciencia está detrás de las armas químicas y bacteriológicas y de la mayoría de los sofisticados artefactos de guerra que hoy conocemos; de hecho, 'gracias a' la Ciencia, el hombre tiene hoy por primera vez en la Historia el poder de destruir toda la Tierra apretando un botón"...

Reconocemos que ésta es una artimaña sucia donde las haya :-), exactamente igual de sucia que cuando la usan los ateos. Por supuesto que la Ciencia NO es "mala" SÓLO porque todos los tiranos la hayan usado y la sigan usando en beneficio de sus infames intereses, pero el ateo entenderá mejor dónde está el fallo de su argumentación si utilizamos la MISMA falacia que ellos: obviamente, si no es justo reducir toda la Ciencia a su parte más oscura, tampoco es justo hacer lo mismo con la fe.


Disculpen las mayúsculas, dejamos continuar al profesor Nieto.



"La enorme potencia de la industria cultural ha conseguido inducir un pensamiento único en contra de la religión, una verdadera apisonadora que imposibilita un sincero debate sobre las relaciones de compatibilidad entre ciencia y fe.

No es difícil identificar al menos dos enormes grietas en el edificio anti-concordia ciencia-fe. En la lista de argumentos retóricos que el materialismo cientifista ha elaborado, se observa siempre la misma paradoja: bajo la apariencia de un discurso científico hay realmente una construcción típica de propaganda ideológica moderna, basada en axiomas impuestos por la voluntad de poder.

Repasemos dos de los argumentos de los ateos cientifistas:

-La exigencia de una prueba empírica material de la existencia de un Ser espiritual. Los ateos cientifistas niegan que se pueda creer en nada que no está científicamente demostrado, pero las ciencias experimentales sólo pueden ocuparse, por definición, de lo que se puede contar y medir. Intentar someter la realidad de un Ser espiritual a la prueba empírica material es un inútil ejercicio que sólo cabe en una cabeza cuya lógica racional no esté funcionando bien, o parta de axiomas (podríamos llamarlos dogmas materialistas) que no prueban nada, sino que lo presuponen desde la lógica de una ideología.


(Sobre la supuesta falta de "evidencias" a favor de la existencia de Dios, pueden consultar algunas claves aquí, aquí, aquí, aquí y aquí, entre otras entradas).


-
La negación de los argumentos metafísicos.
Una vez que queda claro que toda la realidad no se somete al método científico, nos quedaría, desde lo puramente humano, el camino de la metafísica, que también es una actividad racional. Sin embargo, los ateos cientifistas, aplicando otra vez un axioma-dogma previo, buscan el sentido de las cosas, y la pregunta por el sentido es, para ellos, una pregunta absurda, al no poder responderse con métodos experimentales. Viene aquí a cuento el chiste del hombre que en plena noche busca algo bajo la luz de una farola. Un vecino que le ve se acerca y le pregunta: '¿Qué buscas?'. 'Mis llaves', le responde el primero. El buen vecino intenta ayudarle y, tras dos minutos sin encontrar nada, le dice: 'Vecino, aquí no hay llaves'. Ante su estupor, el otro le contesta: 'No, si las he perdido en ese bosque de al lado, pero es que aquí hay luz para buscarlas y allí no':-D

No encontraremos el sentido de la vida bajo la lente de un microscopio ni en un acelerador de partículas, pero eso no autoriza a nadie para decir que el sentido de la vida no exista. O, lo que es peor, que esté prohibido debatir sobre él.

He dejado fuera de este breve análisis los argumentos más burdos del ateísmo cientifista sobre sucesos inventados o reales, que pretenden contaminar el debate ciencia-fe con la falacia del 'hombre de paja' (véase más arriba), pero su enumeración somera es necesaria porque forma parte de su estrategia de propaganda ideológica. Ninguno de ellos demuestra nada, pero tienen un gran efecto emocional: la Inquisición, las Cruzadas, el machismo, el engaño de la magia, el tarot, la colaboración con el nazismo, el creacionismo fundamentalista, las riquezas de la Iglesia... Un totum revolutum, una lista de acusaciones que nada dicen sobre si la fe y la ciencia son compatibles, aunque cuenten verdades o mentiras sobre creyentes y no creyentes.


En este post explicamos cómo un ateo me acusó, sin conocerme de nada y sólo por ser creyente, de ser una "fan de 'El Secreto'". En el verano de 2015 y para mi sorpresa, una agnóstica absolutamente desconocida para mí, me acusó de ser "franquista" (??) En estos casos me gusta tomar prestada la broma de Dawkins: el hecho de que Hitler y Stalin tuvieran bigote, ¿significa que ambos eran ideológicamente afines? :-) Que Franco fuera creyente, ¿me convierte a mí en franquista? Se sabe que Hitler era un gran defensor de los derechos de los animales... ¿Esto significa que los actuales animalistas son todos nazis?... En fin, estas absurdas acusaciones configuran una falacia de arreglo de bulto (aparte del "hombre de paja") muy común en el discurso ateo, y el teísta debe estar prevenido ante ellas, para, cuando lleguen, reaccionar sin acaloramientos. No se enojen, como advierte el profesor Nieto, estos "argumentos" ni siquiera lo son y no demuestran nada, excepto la escasa imaginación de algunos debatientes para encontrar argumentos reales y sólidos. De hecho, incluso deberíamos alegrarnos de que el ateo recurra a ellos, es un buen síntoma porque:


"En la mayoría de las ocasiones, todas estas acusaciones aparecen cuando la grieta principal del edificio cientifista amenaza con derrumbar definitivamente la construcción y despojar de su disfraz a esta ideología seudocientífica.  

Creo que el principal problema de inconsistencia con el que se enfrenta esta corriente es el de encajar en su imagen del mundo el problema de la libertad (los ateos, al sostener que el ser humano es sólo un "robot", un conjunto de piezas casualmente bien encajadas, deben aceptar forzosamente la inexistencia de la libertad individual humana. Los robots no son libres. Esta es, por ejemplo, la postura de Daniel Dennett, uno de los gurús del ateísmo actual, hablábamos de ello aquí).

Si sólo existiese lo material, la libertad humana no existiría. Como resultado, el discurso cientifista no sería más que el parloteo previsto de una máquina de carne. Tampoco existiría la responsabilidad moral sobre los propios actos, pues sin libertad no hay responsabilidad. Nadie denuncia al coche cuando le atropellan, denuncia al conductor imprudente. 

Con todo, una de las posiciones que más daño hacen al debate sobre la ciencia y la religión no proviene del ateísmo, sino de la corriente fideísta del fundamentalismo religioso, normalmente de raíz protestante, que se empeña tanto como el ateísmo en oponer la ciencia a la fe (no pretendemos ofender a nadie, pero, como hemos explicado más arriba, esta actitud hace que los ateos menos avisados -que son la mayoría- concluyan que todos los creyentes tenemos la misma cosmovisión e idea de Dios y la misma actitud hostil hacia la Ciencia que estos fieles evangélicos, precisamente porque, repetimos, estos creyentes suelen ser los más activos en los foros online). El fideísmo es un mal compañero en el viaje a la verdad.

Las ideas tienen consecuencias, y en este caso éstas pueden ser muy graves. El escarnio y la burla de los sentimientos religiosos no son nuevos, pero hasta ahora sólo los habíamos visto en entornos políticos totalitarios. Actualmente estamos viendo un aumento de su práctica en todas sus formas (blasfemias, ridiculización, burla...) en un intento de arrinconar la fe en el espacio privado como si se la identificara con un vicio vergonzoso. Nada nuevo, si uno lo mira bien y recuerda las técnicas propagandistas de las ideologías de entreguerras.

Pienso que esta beligerancia contra la fe, en nombre de una falsa ciencia como la que enarbola el ateísmo cientifista, es en muchos casos una salida personal para auto-justificar el propio estilo de vida (supongo que conocen la célebre anécdota infantil de Sartre :-) muchos prefieren que no haya nadie mirando cuando queman su particular "alfombrilla", lo que no supondría más que otra versión del efecto Epicuro), o una actitud pre-nihilista de 'enfado' con Dios. 

Negar la realidad a la que no es accesible la ciencia, no la hace irreal, sólo inaccesible por ese camino. Hay múltiples caminos para escrutar una realidad que es diversa. Robert Jastrow, que fue director del Goddard Institute of Space Studies de la NASA, decía: 'Para el científico que ha vivido en la creencia en el ilimitado poder de la razón, la historia de la ciencia concluye como una pesadilla. Ha escalado la montaña de la ignorancia, y está a punto de conquistar la cima más alta. Y cuando está trepando el último peñasco, salen a darle la bienvenida un montón de teólogos que habían estado sentados allí arriba durante siglos'". 


Juan Carlos Nieto
Periodista científico
Vocal de la Junta Directiva de la Asociación Española de Comunicación Científica 
Vicepresidente primero de la Red Elipsis de investigación y docencia en periodismo científico y tecnológico

Pueden leer el texto completo en el capítulo titulado "¿Cómo se lleva a cabo el debate público sobre Ciencia y Fe?", págs. 118-121 del libro "60 preguntas sobre Ciencia y Fe respondidas por 26 profesores de universidad". Coordinado por los doctores F. J. Soler Gil y Manuel Alfonseca
Stella Maris, 2014









Ver también:

Cinismo y ateísmo. La rigurosa impostura Iy II.


Todas las entradas sobre el cientifismo, incluida esta, aquí.
Todas las entradas sobre el falso conflicto ciencia-fe, incluida esta, aquí.

Encontrarán más información sobre el tema del post en nuestra bibliografía.



Todos somos uno. Nikola Tesla


"Durante años, la idea de que cada uno de nosotros es solamente una parte del todo ha sido proclamada en las consumadamente sabias enseñanzas de la religión, probablemente no solo como un intento de asegurar paz y armonía entre los hombres, sino como una verdad hondamente fundada. El budista expresa esto de una manera, el cristiano de otra, pero ambos dicen los mismo: Todos somos uno".

Físico, ingeniero mecánico, ingeniero eléctrico e inventor de origen serbio nacionalizado estadounidense 



También citamos a Tesla aquí.




Desde "Dios y la Ciencia" deseamos a todos nuestros lectores un feliz, pacífico y venturoso 2016.


:-) 



El universo racional surgió de una Mente. Antony Flew


"Los líderes de la ciencia de los últimos cien años, así como algunos de los científicos más influyentes de la actualidad, han construido una visión filosóficamente convincente sobre un universo racional que surgió de una Mente divina. Y ocurre que esta es la visión más plausible de una multitud de fenómenos perceptibles tanto por los científicos como por los legos en ciencia".


Antony Flew 
Filósofo y escritor inglés
Profesor en Oxford y otras muchas universidades
Perteneció a la escuela del pensamiento evidencialista  



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"El curso del conocimiento se enfrenta a una realidad no mecánica: el universo empieza a parecerse más a un gran pensamiento que a una máquina. La mente deja de parecer un intruso accidental en el reino de la materia... deberíamos, en cambio, honrarla como a creadora y gobernadora del reino de la materia"

James Jeans
Físico, astrónomo y matemático inglés
Célebre por sus contribuciones en el campo de la teoría cuántica, la teoría de la radiación y la evolución estelar
Fue profesor en Princeton y Cambridge


Hay muchos tratados y ensayos que abordan la tesis filosófica que postula que es coherente concluir que un universo racional pudo surgir de una Inteligencia o Mente primordial y cómo los últimos descubrimientos en cosmología y otras disciplinas científicas encajan mejor en esta tesis que en la tradicional hipótesis materialista. Nosotros les recomendamos una vez más dos de nuestros favoritos:



mitologia materialista de la ciencia


nebulosa el ojo de dios


Pueden encontrar muchos más títulos referentes a este mismo tema en nuestra bibliografía.



Ver también:

"No podemos dejar que Dios cruce la puerta"
Dios no puede existir
La nueva concepción de la realidad y el fin del reduccionismo
Dios y la cosmología moderna


Enlaces externos:

La ciencia ha de ser materialista, ¿en serio? (The Cult)
Reflexiones espirituales de los genios de la física (The Cult)



Aprovechamos esta entrada para desear a todos nuestros seguidores que pasen unas felices fiestas en paz y tolerancia. Como sabemos que entre nuestros lectores hay también ateos, les agradecemos su fidelidad con este Nacimiento formado por los personajes de una de las series televisivas más populares entre el colectivo "escéptico" :-) 
(A mí también me gustan Los Simpsons, lo reconozco).



Un cordial saludo a todos.




Imagen superior: nebulosa Helix, NGC 7293


El fundamentalismo científico: una forma de pseudociencia. Leonardo Sioufi

ciencia y pseudociencia


"El fundamentalismo científico (o cientifismo) consiste en la actitud de poner la ciencia y la opinión de los científicos como verdades incontrovertibles. Sus principales representantes no son charlatanes o periodistas que escriben sobre la ciencia, muchos fundamentalistas científicos son científicos de prestigio.

La palabra 'fundamentalismo' tiene un significado similar a 'radicalismo". El fundamentalismo es la fidelidad a los fundamentos de la teoría, la ideología o creencia. El radicalismo viene de la palabra 'raíz' que también tiene el sentido de fundamento. Etimológicamente hablando los adjetivos 'fundamentalista' y 'radical' pueden ser positivos. Pero el sentido que estas palabras tienen hoy en día es despectivo. Ser fundamentalista o radical significa defender una idea de manera estrecha e irracional, sin ajustes, atacando a cualquiera que discrepe de ella. Entre los fundamentalismos destacan hoy el religioso, el político y el científico. El fundamentalismo religioso moderno se caracteriza por una interpretación literal de los textos sagrados (la Biblia y el Corán, respectivamente, para el fundamentalismo cristiano e islámico). El fundamentalismo político está marcado por el intento de aplicar las ideologías políticas y sociales por medios no democráticos, tales como golpes de Estado, el exterminio de grupos sociales, secuestros de personalidades, etc. En el fundamentalismo científico lo que llama más la atención es el intento de calificar como perfecta a la ciencia y descalificar a cualquier conocimiento no científico.

El procedimiento adoptado por teólogos y políticos en la lucha contra el fundamentalismo religioso y político consiste en mostrar los principios de sus respectivas religiones y las políticas. Los científicos y los asesores de la ciencia deben seguir los mismos pasos para desenmascarar el fundamentalismo científico. Explicar lo que es ciencia, desmontar el discurso fundamentalista. ¿Qué es la ciencia?


La ciencia y el método científico

Sin la intención de proporcionar una respuesta definitiva, (podemos decir que) la ciencia es el conocimiento obtenido a través del método científico. Esta respuesta puede parecer ingenua, pero recuerda que la ciencia es metódica. Si bien es cierto que la aplicación del método científico es muy amplia también lo es que no hay 'ciencia alternativa' o ciencia 'fuera de la ley'. Pero ¿cuál es el método científico?

Hay muchas definiciones del método científico. Una vez más sin grandes pretensiones de dar respuestas definitivas, el método científico puede definirse como el desarrollo de hipótesis para explicar ciertos fenómenos, seguido de recogida de datos experimentales para confirmar o negar cada hipótesis. El conjunto de hipótesis confirmadas forma el conocimiento científico. Para ilustrar la ciencia y su método se puede mencionar la 'ley de caída de los cuerpos' y la 'teoría atómica'.

El filósofo griego Aristóteles (siglo IV a. C.) creía que los cuerpos pesados caen más rápido que los ligeros. Ya Leonardo da Vinci (s. XV y XVI) propuso la hipótesis de que el peso no afecta a las velocidades de caída de los cuerpos. Es la resistencia del aire lo que podría hacer caer más suavemente o incluso sostener un cuerpo... También propuso una fórmula matemática para describir cómo la velocidad de caída de los cuerpos variaba con el tiempo en ausencia de resistencia del aire. Otro italiano, Galileo Galilei (XVI y XVII), hizo varios experimentos con diferentes pendientes. Él probó y confirmó experimentalmente la hipótesis de Leonardo. Pero los experimentos también revelaron que la fórmula para la velocidad de Leonardo estaba equivocada. Galileo propuso otra fórmula que los experimentos confirmaron. Galileo es considerado como uno de los primeros científicos en la historia, alguien que usó el método científico para extraer sus conclusiones. Leonardo fue también un brillante observador de la naturaleza, pero carecía de la precisión metódica de Galileo.

Los filósofos griegos Leucipo de Mileto y su discípulo Demócrito de Abdera (s. V y IV AC) postularon que todas las cosas se componen de partículas indivisibles, en griego, átomos. El filósofo Epicuro perfeccionó la filosofía atomista, pero después de que las ideas de Aristóteles se hicieron más populares, el atomismo fue abandonado. Retomado por los filósofos árabes y posteriormente por algunos alquimistas, el atomismo se mantuvo como una tesis filosófica. Fue el inglés John Dalton (siglo XIX) quien admitió la idea de los átomos como una hipótesis a probar científicamente. Mediante el análisis de experimentos en los que participaron la difusión de gases en líquidos y medición de la presión en las mezclas de gases, Dalton confirmó la hipótesis de que toda la materia estaba compuesta de partículas. Como los experimentos de su tiempo no demostraban que estas partículas podían dividirse, los llamó átomos. Experimentos posteriores revelaron que la partícula de Dalton no era indivisible. La partícula descubierta por Dalton siguió llamándose 'átomo' (del griego ἄτομον, 'no divisible'), pero se ha descartado la hipótesis de que sea indivisible.

Volviendo al tema de este artículo, el fundamentalismo científico deja de lado la posibilidad y necesidad de la experimentación y la revisión de las hipótesis mediante otros experimentos. No todas las hipótesis se pueden probar experimentalmente. Por ejemplo, suponiendo que Dios existe, ¿cómo hacer un experimento para probar esta hipótesis? La ciencia no puede afirmar o negar la existencia de Dios.

Tampoco todas las hipótesis que puedan ser sometidas a las pruebas lo son, ya sea por razones tecnológicas, por ejemplo el costo financiero del experimento. Para citar un ejemplo famoso, Einstein propuso los principios de lo que sería el láser en 1916. Pero el experimento sólo pudo hacerse en 1953.

Incluso hipótesis que hayan sido sometidas a prueba y comprobadas pueden ser descartadas, al menos parcialmente, por los nuevos experimentos. Todo el conocimiento científico de hoy “puede” simplemente estar equivocado. Nuevos experimentos pueden revelar que las hipótesis se confirmaron porque los aparatos experimentales no eran tan precisos. Por ejemplo, la ley de la caída de los cuerpos de Galileo sigue siendo confirmada en experimentos, cerca de la corteza terrestre. La indivisibilidad del átomo de Dalton fue desestimada mediante más experimentos.

Un periodista o escritor que presenta un tema científico sin hacer referencias a la experimentación, incluso cuando se trata de hechos debidamente probados, no está haciendo comunicación científica. Está contribuyendo a la difusión del fundamentalismo científico.


Los precedentes históricos del fundamentalismo científico

El fundamentalismo científico no es un fenómeno nuevo. El mismo Galileo Galilei (cliquen aquí para consultar esos datos que nunca se cuentan sobre el caso Galileo), que tan rigurosamente puso a prueba su hipótesis, trató la afirmación de que la Tierra gira alrededor del sol como una verdad absoluta (antes de tener esas pruebas). El papa Urbano VIII comprendió mejor que Galileo Galilei el carácter no-fundamentalista de los conocimientos científicos. El Papa propuso a Galileo presentar la hipótesis heliocéntrica, que simplificaba los cálculos astronómicos. La visión de este Papa encaja en la descripción del movimiento dependiente del punto de referencia. En referencia a la Tierra es el sol el que se mueve. Sin embargo, la amplia visión de Urbano VIII no era la misma que la de los inquisidores, pero esa es otra historia…

Así como Galileo Galilei, otros científicos de reconocido prestigio han adoptado una postura fundamentalista. John Dalton rechazó la idea de que había partículas más pequeñas que el átomo, Albert Einstein nunca aceptó los postulados de la mecánica cuántica, etc.


Fundamentalismo científico y Pseudociencia 

Uno de los objetivos de la divulgación científica es denunciar las ideas que se presenten como científicas sin serlo. El término genérico que se da a estas ideas es pseudociencia, donde el prefijo griego 'pseudo' significa falso. Por lo general, sólo las teorías presentadas por los charlatanes se clasifican como pseudociencia... No existen pruebas de ninguna de esas hipótesis. Y mucha gente deshonesta saca grandes ganancias con estas teorías, mediante la venta de libros, documentales, etc. Pero ¿por qué poner fin a este texto sobre el fundamentalismo científico hablando de la pseudociencia? Debido a que el fundamentalismo científico podría ser clasificado como tal.

Al hacer declaraciones polémicas como 'Dios no existe', 'la religión es perjudicial para la humanidad', 'no hay vida después de la muerte ni en otros planetas'*, otros entre otras, los fundamentalistas se hacen famosos y ganan espacio en los medios de comunicación. Todos los activistas anti-religiosos se unen a ellos y la ciencia se presenta como la verdad que vino a barrer todas las creencias. Por el bando contrario, los fundamentalistas religiosos se unen para desafiar a los fundamentalistas de la ciencia y presentar a la ciencia actual como algo diabólico. Interminables debates surgen en los que nadie quiere oír, sólo palabras. Explota así el odio irracional que es incompatible tanto con el amor predicado por la religión como con la razón defendida por la ciencia. Todos los fundamentalistas agrandan sus respectiva audiencias. Todos ganan, excepto la ciencia.


Mostrar el fundamentalismo científico como pseudociencia es difícil, precisamente porque el primero suele atacar a la segunda. Algunas de las características de la pseudociencia que caracterizan también el discurso fundamentalista son:

-Respuestas rápidas a preguntas que ni siquiera pueden ser probadas experimentalmente, tales como la especulación en los dilemas religiosos, filosóficos, etc. 

-Presentación de la ciencia como el conocimiento último, haciendo caso omiso de la evolución histórica de éste.

-La omisión de los fundamentos filosóficos de la ciencia o cualquier reflexión sobre ellos como las presentadas por Karl Popper, Thomas Kuhn, Paul Feyerabend, Gaston Bachelard, etc.

-Presentación idealizada de los científicos como hombres sin creencias, sin ideología, sin intereses políticos e imparciales, cuyo único punto de partida de sus declaraciones es la ciencia.

A pesar de todo lo escrito en este texto, la gran dificultad en el trato con el fundamentalismo científico no está en su caracterización. La tentación narcisista del científico y del divulgador de presentarse como el sabio que tiene todas las respuestas es la base del fundamentalismo científico. 

Y tal vez, algún día, la ciencia misma alcanzará la victoria sobre esas tentaciones".

 Leonardo Sioufi Fagundes dos Santos
 Físico, matemático y divulgador científico
Profesor de Física en la Universidad Federal de São Paulo



*Sobre el polémico asunto de los alienígenas, hay divergencias entre los expertos, pues, mientras algunos, como Stephen Hawking, no sólo creen que hay vida inteligente en otros planetas, sino que, además, se permite aconsejarnos sobre el modo en que debemos actuar para evitar una "invasión" :-), otros, como el astrónomo Phil Plait, creen altamente improbable que ese escenario de ciencia ficción pueda tener lugar fuera de los platós de Hollywood. Si me he permitido tocar este tema es porque me resultó hilarante comprobar cómo algunos "escépticos" que se habían burlado ferozmente en la red de los "magufos" que creen en "marcianitos verdes", cambiaron inmediatamente de parecer cuando Hawking hizo estas sorprendentes afirmaciones sobre los nuevos "colonos estelares" :-).  He aquí algunas frases recogidas en los foros, todas referentes a las declaraciones de Hawking:

"Si lo dice este señor ya podemos empezar a preocuparnos..."  

"Deberiamos hacerle caso, rara vez se equivoca" (sic)

"Si esto lo hubiera dicho cualquier otra persona no le daria importancia, pero al decirlo este genio me ha entrado el giñe." (sic)
 ...

Sinceramente, espero que a Hawking nunca se le ocurra declarar que saltar sin paracaídas desde un globo aerostático cura la alopecia.
 :-)

  
A título personal, yo creo más en el muy británico sentido del humor del profesor Hawking y en su reconocido gusto por las polémicas y sus rentables consecuencias, que en los extraterrestres. Aun así, esta anécdota me sirvió para confirmar lo que ya sospechaba: que entre los "escépticos" también hay "devotos creyentes", muy dóciles y confiados, dispuestos a tragarse cualquier cosa, con tal de que ésta salga de labios de su gurú particular.



De todos modos, si entre nuestros lectores hay aficionados a la ufología, les aconsejamos que no dejen de ver el vídeo, aunque también les pedimos que lo interpreten con la debida reserva. Sobre todo, presten atención a ese instante sublime en que la cámara hace un impresionante close up sobre los hermosos ojos del profesor, mientras su sintetizador proclama: "Although I can't move... In my mind, I'm free"

Reconozco que me ha emocionado profundamente.





 Ver también:

El cientifismo, caricatura de la Ciencia
Cientifismo, la nueva religión
¿Ciencia o cientifismo?

   
Todas las entradas sobre el cientifismo, incluida ésta, aquí.  
También en nuestra bibliografía hallarán abundante material sobre este tema.


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