Todo el libro "Dios es bueno" está plagado de falacias de generalización como la que analizamos en este post.
“…Hago un llamamiento a los químicos para que descubran un gas humano que mate al instante y sin dolor. En resumen, un gas mortal caballeroso por todos los medios, pero no cruel…”
Seguramente, como este caballero era ateo, todos los ateos son también, como era él, partidarios de las cámaras de gas, de la eugenesia y de la eliminación de los elementos no productivos de la sociedad... ¿cierto? :-) Pues no. Tengo maravillosos amigos ateos que, sin dudarlo un segundo, tacharían a míster Shaw de "tarado", pues este sujeto, por muy buen escritor que fuera, no les representa, del mismo modo que a mí no me representa Nicolás Maduro, aunque los dos seamos teístas.
Otra cosa: lanzo la propuesta solo como una hipótesis razonable: dado que tanto Pasteur como Lister eran fervorosos creyentes ¿podría ser que Bernard Shaw los considerara charlatanes y dedujera que sus conclusiones sobre las vacunas eran "engaños y brujerías", no como resultado de la observación objetiva de las pruebas, sino empujado por la natural tendencia del ser humano a polarizarse?... No sería la primera vez que asistiríamos a un 'encajonamiento ideológico' que derive en una enajenación de este calibre: "Si mi enemigo sostiene 'x', yo sostendré 'y'; solo porque 'y' es lo contrario de 'x'. Aunque 'y' sea una majadería". Pasa en las mejores familias.
Autor de "El espejismo de Dawkins", 2007
(No traducido al castellano, otra vez, oh, sorpresa :-))
Los párrafos anteriores fueron extraídos de "La Ciencia desde la fe", 2015.
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McGrath es un tipo interesante, y no lo decimos solo porque muchos le consideren el rival más temible de Richard Dawkins. Nos resultaría interesante aunque no fuera así, porque, en nuestra opinión, su caso es una demostración paradigmática de la tesis que venimos repitiendo en este blog prácticamente desde sus inicios: muchos ateos, sobre todo jóvenes, lo son porque se niegan a indagar otros caminos que no les lleven a reforzar su cosmovisión previa, sometiéndose a una suerte de férrea autocensura con la intención de impedir que nada ni nadie siembre dudas respecto a su credo. Como mucho, se limitan a leer la Biblia, para llenar la recámara de "munición" contra los fundamentalistas :-) pero pare usted de contar.
No afirmamos que sea así de un modo general, ni mucho menos; doy fe de que hay ateos intelectualmente honestos que, después de estudiar objetivamente todas las opciones filosóficas alternativas al ateísmo, siguen pensando que el sufrimiento de los inocentes es una "prueba fiable" de que Dios no existe. Entre otras razones, porque, tras escrutar a fondo las críticas más rigurosas y serias contra el materialismo cientifista y contra el método científico tal como actualmente se aplica, reconocen que no les queda más prueba contra la existencia de Dios que el llamado "problema del dolor". (Sobre este tema han corrido ríos de tinta; nosotros recomendamos, por ejemplo, la lectura de "Mitología materialista de la Ciencia" y "Dios o la materia", ambos del filósofo Francisco Soler Gil que dedica en ambos ensayos algunos interesantes apartados a este asunto, abordándolo desde una perspectiva teísta, pero no religiosa).
Pues bien, volviendo a McGrath, sabemos por su biografía que él mismo fue uno de esos jovencitos que salen de la facultad de Ciencias dispuestos a combatir a las hordas de la "Superstición". Según sus propias palabras, adoptó "una visión del mundo que entonces me parecía el resultado inevitable de la aplicación coherente del método científico. Solo creería en aquello que la ciencia podía probar... ¿Qué más daba ver la vida como algo desprovisto de sentido? Aceptar esa cruda verdad científica era todo un acto de valentía intelectual por mi parte, pensaba yo... La ciencia probaba la inexistencia de Dios y todos los científicos sinceros eran ateos. La Ciencia era buena y la religión mala..." A todos nos suena esta declaración de principios, ¿verdad? :-) Es prácticamente un cliché del pensamiento estándar del neoateo convencional; ellos son inteligentes, cultos y valientes ("brillantes" diría Dawkins 😄), porque no creen en Dios, los teístas somos estúpidos, ignorantes y cobardes por la razón opuesta.
"... En diciembre de 1970... Me dispuse a dedicar un prolongado periodo de mi vida a la lectura y a la reflexión... Tras haber agotado las obras sobre biología que podían interesarme, descubrí una sección (en la biblioteca de Ciencias de la universidad de Oxford), en la que nunca antes había reparado: 'Historia y filosofía de la Ciencia'. Yo había tenido hasta entonces poco tiempo para dedicar a esa clase de materias, que tendía a considerar... una pura especulación inútil sobre temas que cualquier científico mínimamente formado podía resolver con facilidad por medio de unos experimentos correctamente diseñados... Sin embargo, al final me animé a leer aquellos libros. Pues, a fin de cuentas, si yo estaba en lo cierto, ¿qué tenía que perder?"
"...Cuando terminé de leer las obras del (algo limitado) catálogo de mi facultad sobre ese campo, yo ya me había dado cuenta de que tenía que replantearme seriamente muchas cosas... Me sentía abrumado. Era como si un mar embravecido hubiera estado batiendo sus olas contra mi asentado modo de pensar, enturbiando unas aguas -las de la verdad científica- que yo había tenido hasta entonces por claras, calmadas y, por encima de todo, simples... Las cosas resultaron ser bastante más complejas de lo que yo suponía... (En nuestro blog siempre hemos afirmado que existe un curioso paralelismo entre el fundamentalismo ateo y el religioso: ambos necesitan creer que la explicación del mundo cabe en un esquema muy sencillo). Yo sabía muy bien que no había vuelta atrás: ya no podría regresar a la aproximación simplista a las ciencias naturales a la que yo estaba acostumbrado... Una parte de mí deseaba profundamente que nunca hubiera escogido aquellos libros... Pero ya no podía volver a mi situación previa... Me di cuenta de que no podía seguir aferrándome a algo que, de pronto, había pasado a parecerme una visión un tanto ingenua de las cosas: me refiero a la idea de que el único conocimiento auténtico que poseemos es el saber científico basado en la evidencia empírica".
Para ser tan "valientes" como dicen ser, no se arriesgan mucho, ¿no les parece? :-)
Ver también:
¿Es la fe la causa de todos los males?
No podemos dejar que Dios cruce la puerta
El fin del reduccionismo
La fe de los ateos
Antony Flew y el ateísmo dogmático
El espejismo de Dawkins
Los dogmas de la Ciencia
El fundamentalismo, ateo o religioso, es una respuesta ante el miedo
Enlace externo:
"10 preguntas para los ateos materialistas" (Divulgación de la Ciencia).
Todas las entradas acerca del falso conflicto ciencia-fe, incluida ésta, aquí.
Más información en nuestra Bibliografía






