Este blog ha sido creado sin ánimo de lucro. El único interés que me guía en este proyecto es la divulgación, el intento de llevar al gran público un aspecto del debate ciencia-fe que, considero, no es suficientemente conocido, pero que no debe ser obviado si pretendemos construirnos un criterio global y objetivo sobre un tema de candente actualidad.

Todos los párrafos aquí reproducidos son propiedad intelectual única y exclusivamente de sus autores. Siempre que sea posible se indicarán los títulos de los libros u otro tipo de publicaciones de donde fueron extraídos, así como el nombre y credenciales académicas de esos mismos autores. En algunos casos se proporciona al lector enlaces a librerías on line donde pueden adquirir sus obras. Aquí encontrarán una amplia bibliografía referente al debate ciencia-fe que incluye también todas las obras de divulgación consultadas en la progresiva elaboración del sitio. Sólo los textos escritos en caracteres grises son de mi autoría. Si desean reproducir éstos en otros blogs o páginas web, indiquen, por favor, el lugar del que proceden. Gracias.

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El portero de Dios

roberto benigni

"Después del Juicio Universal, Dios se reúne con Carlos Marx: '¡Ah, eres tú el que me dio todas estas preocupaciones en el siglo XX! Ya que siempre has dicho que yo no existo, serás condenado a hacerme de portero. Y cuando no quiera que me molesten, estás autorizado a decir que Dios no existe, que Dios no está'".

Roberto Benigni
Actor, director y guionista italiano de cine y televisión
Conocido especialmente tras recibir dos Óscars en 1998 por su película "La vida es bella"

:-)


Hablamos también de Carlos Marx aquí.
 
 
 

La depresión, un escollo para el cientifismo

cerebro, depresion y cientifismo

Nos levantamos ayer, 12 de agosto, con la triste noticia de la muerte del actor norteamericano Robin Williams. Reconozco que me ha causado una honda conmoción, por lo inesperado, porque aún me parecía un hombre joven, porque admiraba su trabajo y porque, según ha trascendido, Williams podría haberse suicidado como consecuencia de una grave depresión...  Apenas podía creerlo; el hombre que tantas veces me hizo reír a carcajadas, que ostentaba una filosofía vital tan optimista, el niño grande de los ojos oceánicos y risueños, era profundamente desgraciado...  La pregunta es casi inevitable: Robin Williams ya era bastante rico cuando nació (su padre era un importante empresario de la industria del automóvil), más tarde, su buen hacer en el cine aumentó de forma desorbitada su ya considerable fortuna. Es de suponer, por tanto, que contaba con recursos más que suficientes para costearse el mejor tratamiento disponible actualmente en el campo de los psicofármacos... ¿Por qué, entonces, este trágico final?

Hace algunas semanas, leí una interesante reflexión del bioquímico español Javier Peteiro sobre las posibles respuestas a esta pregunta. No publiqué el texto en su momento porque me pareció que tocaba muy de lejos el tema principal de este blog, pero hoy, aturdida aún por el inesperado fallecimiento de uno de mis actores de culto, creo que podemos abrir un paréntesis para adentrarnos en los oscuros pasadizos de la mente humana y tratar de hallar, junto al doctor Peteiro, alguna respuesta a este enigma y, ya de paso, tal vez alguna esperanza.



"El simplismo cientificista basado en la reducción de lo que no es reducible, tiene dos serias consecuencias en Psicología. Por una parte, un enfoque puramente conductista del comportamiento humano. Por otra, reducir todas las emociones del sujeto a cambios de concentración en determinados neurotransmisores.

     En un enfoque conductista ingenuo triunfa una corriente iniciada por Martin Seligman, que preside el Centro de Psicología Positiva de la Universidad de Pensilvania, dedicado al estudio científico de las fuerzas y virtudes que capacitan a los individuos y comunidades a prosperar. Indica que la Psicología Positiva se funda en que la gente quiere llevar vidas satisfactorias y con significado, cultivar lo mejor de sí mismos y fomentar sus experiencias de amor, trabajo y juego. En la página del propio Seligman se tiene acceso a la realización de sus tests de felicidad y al remedio para puntuaciones bajas, ofrecido a través de la lectura de sus edificantes libros (sorpresa, sorpresa :-)). El caso es que la concepción 'positiva' ha calado en el lenguaje diario: no sólo hay que favorecer las energías positivas (como si las hubiera), sino que hay que 'pensar en positivo', se dice. Uno ya no es culpable de caer en tentaciones felicitarias, sino, por el contrario, de no ser feliz y autoestimado. Prestigiosos psicólogos y psiquiatras de nuestro país han contribuido a difundir en libros de autoayuda métodos de pensamiento positivo, con los que podemos alcanzar la necesaria felicidad. Estos psicólogos y psiquiatras 'positivos' asumen que en buena medida su especialidad ya ha cubierto bastante bien la enfermedad, lo negativo, y es hora de mejorar la condición de los sanos para hacerlos felices.  Pero tan falaz es pensar en esa felicidad ingenua como asumir que lo más contrario a ella, la depresión, es un problema resuelto.

     En el caso de la depresión el cientificismo imperante asume dos postulados: uno es que se conoce la fisiopatología de la depresión y otro es que se sabe cómo tratarla. Pero no hay base científica suficiente para ninguno de los dos.

     Se asume generalmente que la depresión obedece a un déficit de neurotransmisores (monoaminas) en las hendiduras sinápticas (lugares de comunicación interneuronal) de determinadas regiones cerebrales. Pero esa es una conclusión cuya base esencial reside en el efecto conocido de los antidepresivos mayoritarios. No hay mucho más. Sólo algunos experimentos en modelo experimental (ratones nadando), mediciones de metabolitos en cadáveres y algunas observaciones de neuroimagen. Pero de todo lo observado y experimentado hasta ahora, la hipótesis de la depresión causada por un déficit de monoaminas sigue siendo eso: una hipótesis. Tampoco otras, como la basada en una hiperactivación del eje hipotalámico-hipofisario en respuesta al stress (casos de maltrato infantil, por ejemplo) o la implicación de otros mediadores tienen de momento suficiente fuerza. Incluso se ha pensado en la posibilidad de una etiología vírica. Sólo desde hace pocos años se está profundizando en el conocimiento de la posible importancia de mecanismos básicos 'río abajo': transducción de señal, factores de crecimiento (BDNF), etc. El caso es que, a día de hoy, no se conoce ningún mecanismo bioquímico que explique adecuadamente por qué una persona se hunde sin causa aparente en un cuadro de depresión mayor. 

     Los antidepresivos se desarrollaron a partir de observaciones iniciales que indicaban su efecto beneficioso en pacientes deprimidos. Se llevan manejando mucho tiempo y se aceptan dos inconvenientes asociados a su uso, como un tiempo de latencia importante para que empiece a reconocerse su efecto beneficioso y los efectos secundarios que comportan, a veces graves. Por esta última razón, la síntesis de nuevos antidepresivos, basados en inhibir selectivamente la recaptación de serotonina, como el popular Prozac, fue muy apreciada, ya que estos productos parecían tener la misma eficacia de los antidepresivos clásicos y muchos menos efectos secundarios. Nuevos antidepresivos, como los 'duales' o el bupropion, que actúa sobre la dopamina, completaban un aparente gran arsenal terapéutico contra la depresión en sus diferentes formas y grados. 

    Pero las cosas no parecen ir tan bien. Un meta-análisis reciente mostró que la diferencia, estadísticamente significativa, entre un placebo y los antidepresivos más 'populares', fue clínicamente despreciable y sólo reconocible en casos de depresión severa, y no tanto por una mayor eficacia del antidepresivo cuanto por un menor efecto del placebo. Quizá la crítica más seria hecha a esta publicación resida en que los autores han hecho su estudio durante un tiempo inferior a seis semanas, ya que se aduce que el tiempo de latencia de los antidepresivos podría suponer diferencias clínicas con placebo más manifiestas a largo plazo, pero aun así, sería muy discutible la eficacia de un fármaco que tarda más de mes y medio en mostrar su efecto. El problema no se ciñe sólo a los antidepresivos más novedosos, sino que también se ha dado con los tricíclicos clásicos, como la imipramina.

     En ausencia de explicación bioquímica necesaria y suficiente y con tan pobre arsenal terapéutico, persistir en no ver en la depresión más allá de un trastorno neuroquímico, a corregir haciendo que aumente la serotonina o cualquier otro neurotransmisor, equivale a interepretar uno de los más angustiosos dramas humanos, letal en una fracción importante de casos, de una forma ingenua y a la vez dañina. 

     Quizá sea la depresión en donde el frío enfoque cientificista revele mejor su visión anticientífica del ser humano, de su sufrimiento y del absurdo existencial en el que la persona se puede llegar a instalar".

Paréntesis en gris añadido

Javier Peteiro 
Bioquímico y doctor en Medicina 
Jefe de la sección de bioquímica del complejo hospitalario universitario de A Coruña
Extractos de "El autoritarismo científico", 2010 
 

(Clic sobre el enlace para más información sobre el libro)

Otro post sobre la complejidad de la mente, aquí. 

El médico, académico y divulgador Ben Goldracre contra la "mala ciencia", aquí.

Otro enlace externo relacionado con la depresión y sus misterios en Ciencia Mundana, no se lo pierdan.



***

Robin Williams era creyente y, como este blog va de citas y de Dios, les dejo, ya para acabar, una de sus frases geniales. En una ocasión alguien le preguntó qué le gustaría que el Creador le dijera cuando llegara al Cielo. Robin contestó:

“Tienes un asiento en primera fila... en un concierto a dúo de Mozart y Elvis"  
:-)


Descansa en paz, querido Capitán.




Anthony Hopkins y Dios

anthony hopkins creyente

"Yo era ateo, pero ya no lo soy... Nadie sabe toda la verdad. No sé en qué demonios creo, pero siento la uña de Dios rascándome por dentro desde la oscuridad y de vuelta a la luz... Con los años he perdido mi ateísmo y me he hecho creyente en la Inteligencia Universal. El misterio de la consciencia humana es suficiente para hacerle perder el sentido a cualquiera".


Anthony Hopkins
Actor británico de cine, teatro y televisión
Protagonizó, entre otras inolvidables películas, "El silencio de los corderos", "Lo que queda del día" y "Regreso a Howards End"


Más sobre la consciencia AQUÍ


El ateísmo del doctor House

doctor house


"Si se pudiera razonar con la gente religiosa, no habría gente religiosa".

Dr. House



***

"Al igual que un perrillo amaestrado obedecerá a su amo sin que importe lo confuso que él mismo esté y lo urgente que sea la necesidad de adaptar nuevos esquemas de conducta, un racionalista amaestrado será obediente a la imagen mental de su amo, se conformará a los estándares de argumentación que ha aprendido, mostrará adhesión a estos estándares sin que importe la dificultad que él mismo encuentre en ellos, y será poco capaz de descubrir que lo que él considera como 'la voz de la razón' no es sino un post-efecto causal del entrenamiento que ha recibido.  


Paul Feyerabend 
Epistemólogo y filósofo de la Ciencia austríaco
 Doctor en Filosofía por la Universidad de Viena 
Fue catedrático de Filosofía en la Universidad de Berkeley, California


***


"Ser racionales no significa considerar que la razón es competente en todo, sino reconocer que tiene sus límites".

Olivier Rey
Matemático y filósofo francés
Profesor de Filosofía en la Universidad de París
Autor de "Itinerario del extravío. Sobre el papel de la ciencia en la absurdidad contemporánea", 2003


*** 
  

"Cuando nos preguntamos si Dios es un elemento radicalmente central, básico, fundacional de la realidad o es, por el contrario, un invento o creación humana, no debemos pensar tan sólo en si Dios es un invento narrativo de algunos humanos, impuesto a los demás por la seducción, la conveniencia o la violencia. Podemos interpretar también la cuestión en un sentido mucho menos obvio, análogo a la idea de si las matemáticas son una grandiosa y efectiva creación humana o un constituyente básico de la realidad más profunda (a la que poco a poco estamos teniendo acceso, para un estudio en profundidad de este tema, consultar, por ejemplo, Paul Davies, "La mente de Dios. La base científica para un mundo racional"). Esto puede ayudar a reflexionar sobre la complejidad intelectual de la cuestión de Dios, en lugar de considerarla (sólo) como un mito simplista, caduco, supersticioso".

(Pero, claro, esta última opción supone el atajo más fácil :-))
Paréntesis en gris añadidos. 
 
David Jou i Mirabent
Catedrático de Física de la Materia Condensada
Universitat Autònoma de Barcelona

 
 ***


"El último paso de la razón es reconocer que existen infinidad de cosas que la superan, y muy débil sería esa razón si no llegara a reconocer esto"



Blas Pascal 
 Físico, matemático, filósofo francés
Célebre, entre otras, por sus aportaciones sobre la Teoría de la Probabilidad


***


"La actitud científico-natural se convierte en ideología cuando se toma a la ciencia natural como el modo único y arbitrario de acceso cognoscitivo a la existencia"

Hugo Eduardo Herrera
Filósofo, investigador, ensayista chileno
Profesor de Teoría Política y Filosofía Moderna en las universidades de Valparaíso y los Andes





*Cientifismo: Doctrina filosófica que pretende que todo aquello que no pueda ser medido por el método científico simplemente no existe. 

Todas las entradas sobre el cientifismo incluida esta, aquí.


Enlace externo:

Cómo surgió la era de la Razón (The Cult)


Pearl Bailey y Dios


 "Las personas ven a Dios todos los días, pero, simplemente, no le reconocen"

Pearl Bailey
Cantante y actriz estadounidense
1918-1990

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Eleanor Powell y Dios

espigas

"Lo que somos es un regalo de Dios para nosotros. En lo que nos convertimos, es un regalo de nosotros para Dios"

Eleanor Powell
Actriz y bailarina estadounidense
1912-1982

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