Este blog ha sido creado sin ánimo de lucro. El único interés que me guía en este proyecto es la divulgación, el intento de llevar al gran público un aspecto del debate ciencia-fe que, considero, no es suficientemente conocido, pero que no debe ser obviado si pretendemos construirnos un criterio global y objetivo sobre un tema de candente actualidad.

Todos los párrafos aquí reproducidos son propiedad intelectual única y exclusivamente de sus autores. Siempre que sea posible se indicarán los títulos de los libros u otro tipo de publicaciones de donde fueron extraídos, así como el nombre y credenciales académicas de esos mismos autores. En algunos casos se proporciona al lector enlaces a librerías on line donde pueden adquirir sus obras. Aquí encontrarán una amplia bibliografía referente al debate ciencia-fe que incluye también todas las obras de divulgación consultadas en la progresiva elaboración del sitio. Sólo los textos escritos en caracteres grises son de mi autoría. Si desean reproducir éstos en otros blogs o páginas web, indiquen, por favor, el lugar del que proceden. Gracias.

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El azar como sustituto de la ignorancia

dembski cita

Como hemos apuntado en otras ocasiones, todo depende de la posición de partida: si a priori has decidido que el azar "debe ser" la explicación a todo, porque psicológicamente te resulta la solución más cómoda al enigma de la existencia, así será para ti, por mínimas que sean las probabilidades que se te ofrezcan como respaldo para tu "fe". Aunque, como nos dice Dembski, se puede utilizar a Dios en el mismo sentido, el teísta siempre tendrá un par de ventajas sobre el ateo; la primera es que no es difícil aceptar que Dios pudo crear leyes programadas desde su inicio con la capacidad inherente de aprovechar el azar para resolver problemas. Nosotros mismos creamos máquinas que usan el azar para, a su vez, crear otras cosas. Manuel Alfonseca nos lo resumía así con su estilo impecable:


"Yo trabajo en el campo de vida artificial, y utilizo algoritmos genéticos y selección natural para simular la evolución en mis mundos simulados. Supongamos que algún día consigo que en mis programas aparezcan seres inteligentes. Aplicando el argumento de Dawkins, esos seres podrían decir: 'La evolución de la vida en nuestro mundo se basa en el azar y la selección natural. Luego es probable que Manuel Alfonseca no exista".


Pero resulta que, aun así, tanto científicos como filósofos de la ciencia están ya reconociendo que hay asombrosas incógnitas para las que el recurso del azar se nos queda corto. 

La segunda ventaja y la más obvia, es que, por muchas vueltas que le demos, a todos nos cuesta menos concluir que Las Meninas fue obra de un ser inteligente que una voltereta del azar... Tanto da, para los adalides de la lógica y la razón, que el azar se comporte de un modo tan sobrecogedoramente anómalo e inteligente es lo más "lógico y razonable". El azar intervino en el fabuloso mecanismo de la evolución de las especies y, por consiguiente (¿por consiguiente?), no solo intervino, sino que fue la causa inicial y razón de ser de todo lo demás... El todo por la parte, una bonita falacia de composición.


cita dios y la ciencia feyerabend

 Creo que fue Oscar Wilde quien dijo que un tonto nunca se recupera de un éxito. Parece que los listos también tienen problemas con esto :-), habida cuenta del modo en que los ateos cientifistas han utilizado la exitosa teoría de Darwin para justificar todo su andamiaje ideológico. Volveremos pronto a esta cita de Feyerabend y les mostraremos hasta qué punto es cierto que el cientifismo (más que la ciencia) impide el paso -hoy día- a sus muchos "rivales". Y cuando hablamos de los rivales del cientifismo, no nos estamos refiriendo a exaltados predicadores televisivos, a magufos o ilusionistas. No, si así fuera, no habría problema. No por mi parte.

Quédense a la escucha.


***



William Dembski es un conocido defensor del Diseño Inteligente. Como hemos advertido en otras muchas ocasiones, el hecho de que citemos a un autor no implica que estemos secundando todo su ideario, sino que suscribimos las ideas que expresa en esa cita en cuestión. Una vez más, el profesor Alfonseca nos ayuda a exponerles cuál es nuestra posición respecto al Diseño Inteligente, pueden verlo aquí.





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El materialismo promisorio es una superstición. John C. Eccles

frases de dios eccles

Si el materialismo es la doctrina filosófica que sostiene que todo lo que existe es materia, el materialismo promisorio (expresión acuñada en el siglo pasado por Karl Popper) es aquel que pretende que todas las incógnitas que aún se resisten al método científico serán explicadas en un futuro desde esa misma doctrina. El materialismo algún día lo explicará todo y lo solucionará todo, incluida esa pequeña molestia que supone no ser inmortales.

***


 ¿No es "sospechoso" que los deseos del hombre coincidan con la realidad?

 Nuestros amigos ateos a menudo nos hacen esta pregunta a los creyentes, y "sospechoso" es el vocablo que suelen usar :-). A ellos les parece altamente improbable que el hombre desee protección, seguridad, propósito y vida eterna, y que la realidad le obsequie "precisamente" con esos dones... La réplica viene casi rodada: primero, no todo el mundo coincide en estos deseos, o, al menos, si son los mismos deseos, muestran diferentes facetas: si es cierto que muchos prefieren sentirse protegidos por alguna entidad poderosa, otros muchos prefieren no sentirse protegidos, con tal de no sentirse vigilados. El caso de Jean Paul Sartre es casi paradigmático (transcribimos al final de esta entrada una anécdota muy reveladora extraída de su exquisita autobiografía "Las palabras", publicada en 1965). Ya hemos desmontado aquí en varias ocasiones la extendida opinión de que los ateos son más "valientes" que los teístas al enfrentarse al mundo sin, lo que ellos llaman, "muletas"... :-) No es que sean más valientes, es solo que el mismo miedo puede adoptar muchas formas.

Segundo: ¿no es "sospechoso" que la realidad esté hecha solo de materia, "precisamente" la única sustancia que está al alcance del hombre y, por tanto, la única que éste puede estudiar, medir, manipular? ¿No es sospechoso que toda la realidad acabe "precisamente" donde acaba nuestra percepción? ¿Por qué no podría acabar varios metros más allá? ¿Porque dos metros más allá ya no llegaríamos? ¿Sólo por eso la realidad acaba dos metros más acá, porque hasta aquí sí que llegamos? Esto sería lo más deseable, ¿verdad? Que no quede nada "fuera" de nuestro alcance.... Eso sería lo IDEAL ¿Estamos de acuerdo? Y, si estamos de acuerdo en que esto es lo más deseable, ¿no es "sospechoso" que los deseos del hombre coincidan con la realidad? :-)

Sospechoso, sí. Y mucha, mucha casualidad... Pero, claro, nuestros amigos ateos cientifistas no tienen grandes problemas para inventarle habilidades descabelladas al azar, la única causa de cualquier fenómeno por inconcebible, prodigioso y deslumbrante que sea. El azar, el Alfa y la Omega, principio y fin de todas las cosas... El auténtico dios de los agujeros.

Y el materialismo, la nueva Tierra Prometida.


 ***



Aquí tienen las citas de Sartre que anunciábamos más arriba:  


 "Sólo una vez tuve el sentimiento de que Dios existía. Había jugado con unos fósforos y quemado una alfombrita. Estaba tratando de arreglar mi destrozo cuando, de pronto, Dios me vio, sentí su mirada en el interior de mi cabeza... Estuve dando vueltas por el cuarto de baño, como un blanco vivo. Me salvó la indignación; me puse furioso contra tan grosera indiscreción, blasfemé... No me volvió a mirar nunca más".


La blasfemia consistió exactamente en maldecir tres veces al Creador con mucha enjundia, "como hacía mi abuelo", aclara el autor. No las reproducimos para no herir sensibilidades, pueden ver el texto completo en este enlace, pág. 72. La estrategia, como él mismo nos cuenta, funcionó: la insoportable angustia que se apoderó del pobre chaval al creerse "observado" y pillado en falta por un Ente imprevisible murió súbitamente, como muere la fruta una vez que cortas el árbol que la sostiene y le proporciona la savia. La angustia ante lo absurdo de la existencia que Sartre experimentó más tarde y que nos transmitió en su magistral "La náusea" no era, ni de lejos, tan asfixiante como la desesperación de sentirse observado, atrapado por un Ser que, tal como se lo habían descrito, podía fulminarle en cualquier momento... y por cualquier motivo. Cambió una angustia por otra, es cierto, pero, para él, el cambio fue positivo. La segunda angustia era más llevadera.

Unas páginas antes Sartre confesaba que en su niñez:


"En el Dios al uso que me enseñaron no encontré al que esperaba mi alma; necesitaba un Creador y me daban un Gran Patrón".


 No dudo de la buena intención de los educadores del pequeño Jean Paul, pero es así, precisamente así, como se gesta el ateísmo en muchas personas. Yo misma lo he podido comprobar en múltiples ocasiones tanto en la vida real como en el vasto universo de internet. Den una vuelta por los miles de blogs ateos que menudean por la red, verán que los jóvenes blogueros suelen reservar una sección especial para explicar las vicisitudes que les llevaron a su "conversión" al ateísmo. Muchos dicen haberse sentido liberados... Curiosamente, eso es justo lo que sienten muchos "conversos" al teísmo. Como nos dice el biólogo Francisco J. Ayala, en la mayoría de los casos la Ciencia no tuvo nada que ver con la mudanza interna de estos ateos. Apelan a ella a posteriori porque creen (erróneamente, como venimos mostrando en este sitio desde hace ya más de cuatro años) que esta disciplina legitima sus creencias por considerarla la antítesis de la fe. Eliminada la seguridad vital que les ofrecía el discurso tradicional, necesitan aferrarse a otro madero que los mantenga a flote. Como todo el mundo. Y el determinismo cientifista es un cómodo sustituto. Un mullido cojín de plumas donde descansar.

Un conocido webmaster ateo confiesa en su blog que, cuando era niño, solía rezar un avemaría y un padrenuestro cada noche antes de dormir, y que, cuando el cansancio le vencía y no podía hacerlo, la deuda se iba acumulando para la noche siguiente: "En ocasiones llegaba a pagar 20 ó 30 rezos acumulados. Cuando dejé de rezar debía más de 500 de cada uno"nos dice el buen hombre, sin caer en la cuenta de lo mucho que, con esta anécdota, nos está descubriendo sobre las genuinas razones de su conversión. No hace falta ser un catedrático en psiquiatría para comprender qué procesos mentales pueden llevar a un ser humano a elegir, como decía Platón, las tinieblas en lugar de la luz ¿verdad? Basta con que nos disfracen la luz de tinieblas. Todos los gestos acomodaticios pretendidamente intelectuales con los que adornamos la verdad desnuda de nuestra primera y temblorosa motivación, en demasiadas ocasiones, no son más que eso, un traje artificial con el que investimos nuestra inseguridad, ese temor ancestral a "la arbitrariedad de los dioses", sea cual sea la forma que esa arbitrariedad divina adopte para nosotros.

 Jim Henson, que sabía mucho de niños :-), decía que éstos no recuerdan lo que los adultos intentamos enseñarles, sino lo que somos. ¿Me permiten la osadía de despedirme hoy con un consejo personal? Sean cuidadosos con el modo en que se muestran ante los niños y, sobre todo, tengan especial cuidado con la imagen de Dios y del mundo que les están transmitiendo sin palabras, con sus actos y gestos cotidianos. Y, por favor, no carguen pesados fardos sobre sus pequeñas espaldas. No disfracen la luz de tinieblas... 

Quizás del modo en que ustedes enfrenten hoy esta delicada tarea de educar dependa, en gran medida, que la próxima generación conciba la vida como una gloriosa bendición... o como una náusea.





Disculpen las mayúsculas.
Ver también:




Más citas con foto en Galería.




La cosmología actual encaja mejor en un marco teísta que materialista. Francisco J. Soler Gil. ¿Dios o la materia? (II)

frases ciencia y dios william daniel phillips

(Los incisos en caracteres grises son de nuestra autoría)


¿Por qué el universo está finamente ajustado para la vida? 


Que las leyes y las constantes del universo están ajustadas finamente, de un modo que favorecen el surgimiento de ambientes propicios a la aparición de la vida, y más específicamente de la vida inteligente (que necesita mucho más tiempo para su aparición que la simple vida monocelular), es un hecho que se ha ido poniendo crecientemente de manifiesto en las últimas décadas. Son, por ejemplo, numerosos los equilibrios en la síntesis estelar de elementos que se requieren para que las estrellas posean la estabilidad necesaria a fin de dar tiempo a la evolución de la vida. También penden de hilos delicados la producción de elementos tales como el carbono y el oxígeno, imprescindibles para la vida. Y hubieran bastado valores ligeramente diferentes en los parámetros cosmológicos básicos para que el universo tuviera un aspecto completamente diferente al que tiene... y fuera mucho más inhóspito.  

Muchos materialistas argumentan que, de no haber tenido las condiciones que tiene, el universo simplemente habría tenido otras y la vida podría haber surgido de igual modo, una vida diferente, llamémosle 'acorde' a esa estructuración inicial también diferente... Va a ser que no :-) Ahora sabemos que cualquier variante en los parámetros conocidos daría lugar a poco menos que un universo vacío o muy poco interesante, las modernas ciencias computacionales nos han ayudado a averiguarlo. Prometemos desarrollar más este fascinante punto en próximas entradas. Aquellos lectores que se defiendan bien con el inglés pueden ir abriendo boca con este ensayo;  'The Fine-Tuning of the Universe for Intelligent Life'  del físico Luke A. Barne, en el que ofrece una réplica al célebre "La falacia del Ajuste Fino. Por qué el universo no está diseñado para nosotros" de otro físico, el conocido activista ateo Victor Stenger. Sea como fuere, cabe preguntarse que, si, como aseguran los ateos, el Ajuste Fino no es tal, ¿por qué los físicos postularon casi inmediatamente la teoría del multiverso para rebatirlo? ¿Por qué no se limitaron desde el principio a demostrar sin más que el Ajuste Fino es un espejismo?

Aunque todos los ejemplos de ajuste fino sugeridos en los últimos años han resistido el análisis crítico de la comunidad científica, hay ciertamente un número de ellos muy bien establecido. ¿Qué pensar de este dato?

Desde un marco teísta, no sorprende que el universo esté dotado de leyes y constantes adecuadas para el surgimiento de la vida humana (sean éstas muy específicas o no, dentro del conjunto de las leyes físicas posibles)... Determinando un Dios inteligente y omnipotente, no resulta irrazonable conjeturar que estas leyes favorecerán, o al menos, posibilitarán la aparición de vida como la nuestra. Desde un marco materialista, por el contrario, el dato del ajuste fino del universo es mucho más problemático. ¿Por qué, si hay, en principio, tantas combinaciones posibles de leyes y constantes físicas, resulta que se dan unas que hacen posible nuestra existencia, siendo así que parece que serían muchas más las combinaciones de leyes y constantes que implicarían un universo completamente muerto? Si el materialista no quiere encogerse de hombros otra vez, tendrá que responder que, o bien las combinaciones de leyes y constantes posibles no son tantas como parecen, o bien que todas se dan de un modo u otro.

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Ahora bien, ya que la primera respuesta no puede apoyarse en nada concreto (ni siquiera en los actuales intentos de construir una teoría unificada de todas las interacciones físicas, puesto que en esos intentos se introducen siempre nuevos parámetros ajustables), una buena parte de los autores materialistas se inclina ahora por la hipótesis llamada del 'multiverso', según el cual el universo que observamos es sólo uno de entre un inmenso número de universos reales, cada uno de los cuales posee sus propias leyes (y/o constantes) físicas. En este contexto, la respuesta a la cuestión de por qué existe el universo sería simplemente la de que en los universos regidos por otras leyes no podríamos existir, ni hacernos, por tanto, estas preguntas.

Sin embargo, este planteamiento resulta extremadamente dudoso (aparte de que obliga a Ockham a degollarse con su propia navaja; en este enlace hallarán este tema más desarrollado, no se pierdan el debate que se abre bajo el artículo y los fallidos intentos de nuestros audaces materialistas por knockear a Manuel Alfonseca :-)) Pues, aun dando por buena la tremenda inflación ontológica que supone la hipótesis del multiverso, no está nada claro que con ella se consiga evitar la reaparición del ajuste fino, esta vez a nivel de la ley reguladora del tipo de universos posibles en el multiverso. Y es que, si cualquier universo pensable fuera posible, cada nuevo instante de normalidad en nuestro mundo sería poco menos que un milagro. En efecto, si pensamos en todos los sucesos que podrían acontecer dentro de un minuto, por disparatados que parezcan, no cabe duda de que, en el marco del multiverso extremo, hay universos en los que tales sucesos ocurrirán. Es más, por cada universo normal (en el sentido de ser poseedor de unas leyes estables, una continuidad causal, etc.) debe haber muchísimos universos mucho más irregulares. Por tanto, si no queremos caer en la locura (y en una irracionalidad que sobrepasa con creces a la irracionalidad que supone postular a un Creador :-); resulta cómico comprobar que, dependiendo del materialista con quien estemos debatiendo, la sugerencia de un Creador del universo resulta, o una solución muy fácil -es el caso de Corredoira- o muy complicada, demasiado para ser "probable", que es el caso de Richard Dawkins), parece que hay que restringir de algún modo el tipo de universos posibles. Nadie ha podido formular todavía con precisión la ley que permita hacer una restricción que salve nuestro universo y elimine sus alternativas inestables (ya hay algunas propuestas de leyes generadoras de un multiverso, como, por ejemplo, la ley de selección natural cosmológica de (Lee) Smolin. Pero estas propuestas están formuladas en un grado tal de generalidad, que no sirven para nada de cara a la discusión sobre el ajuste fino). Pero no cabe duda de que se tratará de una ley compleja, y en cierto modo ajustada finamente. Además, como ha señalado (Richard G.) Swinburne, una cosa es justificar la existencia de observadores conscientes, y otra cosa la de observadores conscientes y capaces de la acción moral. Este último parece ser nuestro caso, y es coherente con lo que se esperaría de un universo diseñado por Dios. Pero no hay razón para pensar que los posibles observadores conscientes generados en un multiverso habrían de ser siempre (ni por regla general) seres de este tipo. Con lo que el poder explicativo de la hipótesis del multiverso es, en el mejor de los casos (y tratando de ser lo más generosos posible con ella), bastante limitado.

En definitiva, lo que queda es el hecho de que las leyes y las constantes del universo están ajustadas finamente, de un modo que favorecen el surgimiento de ambientes propicios a la aparición de la vida inteligente. Para el materialismo: un hecho suelto, inexplicable; para el teísmo: algo que cabía esperar.


Francisco J. Soler Gil
Filósofo de la Ciencia
Doctor en filosofía por la Universidad de Bremen

(Extractos de su libro "¿Dios o la materia?" del que es coautor junto al físico teórico Martín López Corredoira. Ediciones Áltera, 2008. Págs 27-31)




Aconsejamos encarecidamente a nuestros seguidores la lectura de este ensayo en forma de entretenido debate. Aunque todos conocemos ya demasiado bien las claves y argumentos de uno y otro bando, les aseguro que no se aburrirán, pues no deja de ser interesante en este caso comprobar cómo el representante del materialismo ateo, doctor Martín López Corredoira, en lugar de debatir como el insigne intelectual que es (dicho sin ironía, creo que es realmente una eminencia), debate usando el tono y las trilladas argucias populacheras de uno de esos trolls revientaforos del entorno de Yahoo Respuestas. Efectivamente, el señor Corredoira parece perder en esta lid los papeles, los modales y los estribos, todo a la vez, rayando incluso en el agravio y la descortesía: llega, por ejemplo a tildar a Soler Gil -y, por extensión, a todos los creyentes- de "chamán", "brujo", "pardillo" e incluso, "mercenario de ideas ajenas"... En la página 151, primer párrafo, escribe, ya bastante alterado ante la habilidad de su rival para exponer sus argumentos: "Hay que ser muy buen abogado para defender una mentira"...  (Las opiniones de Corredoira son, por supuesto, la Verdad fulgurante). Soler Gil se toma todos estos exabruptos con más humor, amabilidad y filosofía de los que me hubiera gustado y de los que yo misma hubiera sido capaz. Y, lo divertido, es que al final, en vez de disculparse, Corredoira acusa a Soler de ser demasiado suspicaz cuando aquél le pregunta a qué se debe ese tono agresivo y ese odio tan evidente.

¿Por qué llega Corredoira a esos extremos tan indecorosos? Pues, simplemente, porque se queda sin argumentos en la segunda réplica. De hecho, su único "argumento" a lo largo de toda la primera réplica consiste en repetir una y otra vez el mantra del "dios de los agujeros", sin caer en la cuenta de que el azar puede ser usado también como ese mismo dios-comodín.

El libro tiene casi 300 páginas, pero les facilito un breve esquema. Esto es, grosso modo, lo que una servidora ha sacado en limpio:


Argumentos de Soler Gil.
Dios podría existir porque:

1. La cosmología actual dictamina que el universo es un "objeto" y que, por tanto, posee todas las características que la experiencia nos dicta que tienen los objetos, incluida la contingencia, causa y finitud.

2. Aunque se demostrara la existencia del multiverso, éste seguiría siendo un objeto. Estamos, pues, donde estábamos. Por este mismo motivo es absurdo preguntar por qué hay Dios en vez de nada. Dios y universo no pertenecen a la misma categoría ontológica. El universo es un objeto y, como todos los objetos, debe tener causa. Pero no hay ninguna razón para postular que, si hay un Creador, también lo es (un objeto) y, como todos los objetos, también debe tener causa, puesto que ese Creador estaría más allá de la experiencia. El Creador sí que podría existir sin más. El universo, si seguimos los dictámenes de la cosmología actual, no.

3. El universo es maravillosamente complejo, pero es racional, es comprensible para el ser humano. De nuevo no hay ninguna razón para que un universo surgido del caos esté "abrumadoramente ordenado" (Hawking) ni para que sea comprensible para unas criaturas surgidas a su vez del azar ciego y la selección natural, unos primates algo más avanzados cuyas habilidades cognitivas no son más que ventajas evolutivas y deberían bastarle solo para sobrevivir, no para enviar sondas a Plutón. A menos que las mentes de estas criaturas surgidas del azar sean un pálido reflejo de la Mente primordial de donde esas mentes surgieron, la racionalidad del universo es un misterio irresoluble.

4. No se trata de colocar a un "dios-comodín" (Corredoira dixit) en el agujero de lo que aún no conocemos para taparlo sin más y salir del paso. Se trata de que hace siglos, cuando la física y la cosmología estaban menos que en pañales, la teología ya intuyó y describió a un Creador cuyo carácter "encajaba", entonces y ahora, con las cualidades de las "cosas creadas" que la cosmología actual va descubriendo (para comprobar que esto es cierto, basta echar un vistazo a toda la bibliografía teológica de que disponemos, algo que nuestros ateos, por supuesto, se cuidan mucho de hacer). En definitiva, no se trata de imaginar un dios-tapón a medida del agujero amorfo de nuestra ignorancia, se trata de que al puzle que ya conocemos le falta una pieza y el Dios Creador que siempre sugir el teísmo tiene la forma exacta de esa pieza que falta. Soler Gil ofrece múltiples datos científicos y filosóficos, así como abundante bibliografía para apoyar su tesis.


***


Argumentos de López Corredoira.
Dios no existe porque:

1. Los curas son unos impresentables.

Y punto.


No me crean, no tienen por qué hacerlo :-). Lean el libro y comprueben por ustedes mismos lo que digo. Corredoira, cuya inteligencia y erudición quedan fuera de toda duda, hace del sarcasmo y la burla su argumento estrella. Cuando una y otra vez se ve contra las cuerdas, se limita a decir "dejemos el tema" y dedica más de la mitad de sus intervenciones a desarrollar la falsa "hipótesis" (falacia ignoratio elenchi, más bien) de que Dios no existe porque la historia del cristianismo está sembrada de desmanes, muchos de los cuales son descritos con pelos, fechas y señales, llenando páginas y páginas con ellos, como si nuestro ilustre ateo creyera realmente que eso prueba la inexistencia de Dios. (¿Creerá esta pamema de verdad? Horrenda duda me asalta :-)). Soler Gil le pide que vuelva a los argumentos científicos porque ese que Corredoira propone "es otro debate" en el que no le importa entrar, pero que nada tiene que ver con la idea original que les llevó a iniciar el proyecto divulgativo que nos ocupa. Pero nuestro físico teórico no quiere soltar la presa, entre otras razones, porque no tiene otra presa mejor que esa, aunque esa sea irrelevante. Si tuviera otra presa mejor, evidentemente, la habría usado :-) Al final, a Soler Gil no le queda otra que hablar de religión, a su pesar.

Por favor, no me crean. Léanlo.

libro dios o la materia soler gil


Cabe un apunte más. Como ya dijimos en esta entrada respecto a James P. Moreland, el hecho de que traigamos aquí un texto del profesor Soler Gil no significa que apoyemos todo su ideario y sus conclusiones referidas a otros ámbitos que no sean el exclusivamente filosófico y científico. Soler Gil es católico, pero si lo traemos a nuestro sitio no es como seguidor de tal o cual credo, sino en calidad de experto en filosofía de la física. Es cierto que su pensamiento parte del teísmo, como el de los ateos parte del ateísmo, ni más ni menos. Todo el mundo tiene que partir de una cosmovisión siempre PREVIA. Tampoco estamos de acuerdo con todo el ideario del intelectual ateo John N. Gray, y, sin embargo, en su momento subrayamos cada palabra de este artículo firmado por él. Recordamos, una vez más, que si alguien no toma en consideración las tesis de Soler Gil solo porque es católico (en lugar de rebatir sus planteamientos científicos y/o filosóficos con otros planteamientos científicos y/o filosóficos) estará incurriendo en una falacia ad hominem. Otros autores, sin estar adheridos a ninguna religión, sostienen las mismas tesis que él.


***


Volviendo a Corredoira y ya, para terminar, resulta curioso que en "¿Dios o la materia?" el doctor muestre tan conmovedora confianza en el método científico y en las conclusiones que muchos filósofos materialistas como él deducen a partir de los datos obtenidos por ese mismo método, así como en la llamada "ciencia promisoria o prometida". Y digo que es curioso, no porque esto no sea lo habitual, sino porque esa actitud no coincide con el escepticismo que muestra hacia esta misma disciplina en otras publicaciones:



Léase, por ejemplo, esta jugosa declaración de Corredoira al diario digital Diagonal:

"Ciertamente, hoy no queman en la hoguera a nadie por hereje, pero es difícil desarrollar un pensamiento original en la ciencia, porque el sistema, la mayoría de los colegas, se opondrán a ello". 


O esta: 

"Lo que predomina en la clase científica en la cosmología es claramente el modelo oveja/ganso, seguir a los pastores del rebaño por una cuestión de creencia en su autoridad; y también por una cuestión pragmática de poder sobrevivir en el mundo de la investigación, pues es muy difícil conseguir dinero para un tipo de investigación heterodoxa". 


O, respecto a la revisión por pares:

"Hay algunos casos, sí, de malas prácticas intencionadas, de árbitros que rechazan publicar algo por su propio beneficio. Sin embargo, el problema general del peer review (revisión por pares) no es éste. El problema, en mi opinión, es que se tiende en general a eliminar las ideas demasiado rompedoras. Hay una especie de conservadurismo científico por el cual se prefiere publicar artículos que están siempre mareando la perdiz con las mismas ideas, con la seguridad de que eso funciona, y hay muchos árbitros, no todos, en las revistas más importantes que rechazan automáticamente cualquier intento de decir algo en discordancia con los estándares".


Y, por último, no se pierdan esta:

"... El modo de hacer ciencia hoy en día tiene mucho del sistema capitalista y democrático: la valoración de la ciencia en cuanto a la cantidad de publicaciones o los retornos económicos, el crear puestos de trabajo aunque sea para hacer cosas inútiles, el dejar que las mayorías impongan sus criterios sobre lo que es o no correcto..." 


 De todos modos, este también es otro debate... ¿O no?


ciencia y fe frases lindegren
  

Al final, hoy, como siempre, la eterna pregunta:
¿A quién creeremos?

 

Pueden leer la primera parte de esta entrada aquí.




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