Este blog ha sido creado sin ánimo de lucro. El único interés que me guía en este proyecto es la divulgación, el intento de llevar al gran público un aspecto del debate ciencia-fe que, considero, no es suficientemente conocido, pero que no debe ser obviado si pretendemos construirnos un criterio global y objetivo sobre un tema de candente actualidad.

Todos los párrafos aquí reproducidos son propiedad intelectual única y exclusivamente de sus autores. Siempre que sea posible se indicarán los títulos de los libros u otro tipo de publicaciones de donde fueron extraídos, así como el nombre y credenciales académicas de esos mismos autores. En algunos casos se proporciona al lector enlaces a librerías on line donde pueden adquirir sus obras. Aquí encontrarán una amplia bibliografía referente al debate ciencia-fe que incluye también todas las obras de divulgación consultadas en la progresiva elaboración del sitio. Sólo los textos escritos en caracteres grises son de mi autoría. Si desean reproducir éstos en otros blogs o páginas web, indiquen, por favor, el lugar del que proceden. Gracias.

Este blog no se adhiere a ningún credo.

Advertencia:

El contenido de este sitio puede ocasionarle conflictos irremediables con sus dogmas... cientifistas ;-)

Bienvenidos.



Mostrando entradas con la etiqueta Leído al pasar. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leído al pasar. Mostrar todas las entradas

El miedo de los ateos o el fantasma de Epicuro (Leído al pasar VII)

frases ciencia y dios unamuno


"La verdad pura y dura es algo demasiado doloroso y demasiado duro de aceptar para la mayoría de los humanos. Sólo unos pocos héroes tienen la dureza necesaria para sentirse fuertes en el pensamiento fuerte, aquel que no coquetea con mentiras piadosas. Por ello mismo, porque sé que hay muchas personas en este mundo que se sienten mejor con la compañía en sus conciencias de una religión que alivie el dolor de su existencia, me parece que no debemos combatir las religiones, aunque sólo sea por razones humanitarias. Hay personas que sin su buen Dios se derrumbarían y no merece la pena discutir con ellas de religión; mejor dejarlas que vivan engañadas con la poca felicidad que da tal engaño. No obstante, el mundo intelectual no debe quedarse en una cuestión de sentimentalismos, debe elevar al hombre por encima del hombre, y para ello necesita un alma de guerrero capaz de sobrevivir en el desierto árido de la verdad sin disfraces. En tal arena luchan los más bravos con la pasión derivada de la fuerza del pensamiento, y en tal arena sufren y se sienten odiados los que quieren ver oasis por todos lados... No son ganas de fastidiar ni odio a los sedientos de animismos; sencillamente, que no hay agua donde aquellos dicen y pienso que la caravana del pensamiento no se debe distraer por rutas equivocadas..."

Martín López Corredoira
Doctor en Ciencias Físicas 
Universidad Complutense de Madrid
Extracto del libro "¿Dios o la materia?" del que es coautor junto al filósofo de la Ciencia Francisco J. Soler Gil.
(Pág. 283) 


 ***


¿"Héroes"? ¿"Guerreros"? ¿"La lucha de los más bravos"? "El desierto árido de la... ¿verdad disfrazada?"... Sin ánimo de ofender a nadie, y mucho menos a nuestros lectores católicos, les diré que la primera vez que leí este pasaje de Corredoira me asaltó cierto tufo rancio a homilía de postguerra. Me recordó, sin poder evitarlo, a aquellas exaltadas arengas de los obispos que instaban a los "cruzados" a luchar contra "las hordas del maligno". En este párrafo, Corredoria no está haciendo divulgación, está predicando, llamando a la guerra santa y arrogándose el papel de "héroe" como los oscuros predicadores de otros tiempos. No deja de tener su gracia :-) Como siempre decimos aquí, los extremos, no solo se tocan, a veces hasta se marcan un chotis. 
Pero entremos en materia:


***


He incluido este post en la sección "Leído al pasar" porque, cuando releía este excelente libro, "¿Dios o la materia?" (que ya ocupa un lugar preferente en mi biblioteca y cuya lectura recomiendo encarecidamente a todos nuestros lectores), buscaba un pasaje para ilustrar otro asunto diferente que compartiremos pronto en una nueva entrada. Pero, en estas estaba, cuando me topé de nuevo con este párrafo, que ya la primera vez me dejó a cuadros escoceses. Y no porque esa afectada actitud de "misericordiosa comprensión" hacia los creyentes me resultara de algún modo insólita. No, una servidora está más que habituada a esa "gouldiana" condescendencia del ateo cuando pretende calzarse el adjetivo "tolerante" que tan grande le queda a veces. Condescendencia que no es más que petulancia mal barnizada, dicho sea de paso. Mi sorpresa venía porque el doctor Corredoira, que, en estas últimas páginas del libro asegura sentir esa cordial empatía hacia el teísta, se había pasado tres partes del mismo libro llamando a su antagonista en el debate, el doctor Soler Gil, "chamán", "brujo", "cobarde", "débil", "mentiroso", "mercenario" y otras lindezas, claramente exasperado por no encontrar mejores "argumentos" con los que contraatacar sus propuestas filosóficas. Lo explicábamos con más detalle en este post. Como les decía allí, no tienen por qué creerme sin más, por favor, lean el libro y comprueben lo que les digo. Y ahora, cuando Soler, más paciente de lo que a mí me gustaría, le reprochaba, en justicia, que sus réplicas "rezuman odio" (pág. 240, segundo párrafo), nuestro doctor Corredoira pretende hacernos creer que nos "comprende", respeta y tolera, y que, según asegura en la página 278: "... he dicho lo que pensaba sobre el asunto, pero ello no implica que dispare sin ton ni son, con un afán de destruir por destruir, ni que sea animado por odios". Pues menos mal, porque si llega a estar "animado por odios", igual le sacude con el teclado.

Es siempre la misma historia, cuando reprochas a un nuevo ateo su evidente agresividad verbal, te sale con el consabido: "no estoy insultándote, es comprensible que sientas como una afrenta las 'verdades' que contradicen tu edulcorada forma de ver el mundo"

Sí, claro, ahora va a resultar que un higo chumbo es un transbordador espacial. Vamos a ver: a una servidora, un cariñoso ateo la llamó "¡perra!" (así, entre signos de exclamación), cuando le hice ver con toda la cortesía de la que fui capaz que el cientifismo es un colador con coladeros, si me permiten el juego de palabras. Otro caballeroso ateo me llamó "zorra ignorante" por indicarle que Richard Dawkins maquilla los datos científicos que salpican sus panfletos, y que sabe tanto de teología como yo de pesca ballenera, a pesar de que, como es lógico, cuando uno decide denunciar algo en serio, como pretende hacer Dawkins con la teología, debería, al menos, recabar toda la información posible sobre lo que está denunciando. Pero Dawkins es un analfabeto en cuestiones teológicas y hay mil pruebas de ello (Terry Eagleton). Hace muy poco, otro jovencito autoproclamado "escéptico" (lo que Michael Brooks llama un "converso", es decir, un "escéptico" que está dispuesto a creer que la luna está hecha de ensaladilla rusa si tal aserto viene firmado por su líder espiritual ateo favorito) este joven, digo, me tildó de "animal" por demostrarle con datos comprobables que Lawrence M. Krauss confesó a la revista "The Atlantic" y otros prestigiosos medios que había hecho trampa al igualar "nada" y "vacío cuántico" en su libro "Un universo de la nada", y que lo había hecho, dijo Krauss, con la honesta intención de acaparar la atención de los lectores y para que "se interesen por la divulgación científica" (por puro márketing, vaya; tienen la entrevista a "The Atlantic" aquí. Prometemos dedicarle un post a Krauss muy pronto).

"Perra", "zorra", "animal"... Llámenme susceptible, pero a mí todo esto, viniendo de desconocidos que me acabo de cruzar en la red y a quienes, como tales, me he dirigido previamente con el debido respeto, me parecen insultos. Y estos son solo algunos de los muchos que he recibido y la razón por la que "Dios y la Ciencia" no tiene los comentarios abiertos. Los insultos no son la excepción, sino la norma. No puedo hablar por otros creyentes, pero, personalmente, no me indigna tanto que me crean idiota por ser teísta (al fin y al cabo, ya conocen el dicho: todo el mundo tiene su opinión y piensa que la de los demás apesta), como que me crean idiota por no saber diferenciar una bofetada de un apretón de manos. ¿Qué clase de bobo es incapaz de diferenciar dos gestos tan contrarios? 

Pues, por lo visto, un bobo ateo.


***


Sigamos ahora con el doctor Corredoira:


"Sólo unos pocos héroes tienen la dureza necesaria para sentirse fuertes en el pensamiento fuerte, aquel que no coquetea con mentiras piadosas..."

"Sé que hay muchas personas en este mundo que se sienten mejor con la compañía en sus conciencias de una religión que alivie el dolor de su existencia..."

"Hay personas que sin su buen Dios se derrumbarían..."


Hemos inaugurado una nueva sección a la que hemos titulado "Programas TV", aprovechando que en la anterior entrada de nuestro blog hablábamos de "House" y que en esta vamos a tratar sobre otro popular programa. Sospechamos que el filón no se va a agotar aquí.

Hoy vamos a hablar de "Cuarto Milenio"... Sí, vale, acepto risas, seguramente me las merezco :-). Sobre Íker Jiménez no tengo mucho que decir, aparte de que no me cae mal (cada cual se gana las habichuelas como sabe y puede), y que me parece muy meritoria esa habilidad suya para extraer zumo de limón de una piedra pómez, dicho sea con respeto hacia él y a los seguidores de su invento. En fin, que no suelo ver este tipo de espacios de contenido "esotérico", a no ser que alguien me informe de que van a tocar un tema de mi interés como es, en este caso, el debate ciencia-fe. En esta ocasión, el tema del debate era el origen de la vida.

Bien, pues, como supongo (igual es mucho suponer) que el lector tampoco es muy habitual de estos espacios, le ayudo a ponerse en situación: imagínese la mesa de debate en medio de un escenario decorado como la salita del té del castillo de Nosferatu. ¿Extravagante? Pues sí, pero el destino a veces es caprichoso y elige el escenario más peregrino para montar su escena más lograda. Sigan leyendo y entenderán.

En el centro de la mesa, nuestro inefable Íker, haciendo de moderador (inoportuno como él solo, pues tiene la pérfida costumbre de interrumpir a los debatientes en lo mejor, para añadir algo que ha repetido mil veces). A su diestra, los representantes de la, llamémosle, cosmogonía platónica :-), los comprometidos con la idea de que la realidad que percibimos no es más que una fachada que esconde otra realidad más amplia y que consideran un ejercicio de suprema arrogancia suponer que el mundo acaba donde acaba nuestra percepción. Este grupo está liderado por un venerable anciano llamado Enrique de Vicente, que parece haber llevado su fe en esa realidad más amplia a unos extremos harto exóticos que no compartimos, pero respetamos. A la siniestra del moderador, la cosmogonía aristotélica, que, como saben, tampoco compartimos: materialistas furibundos que solo creen lo que ven, lo que huelen y lo que tocan, como Dios manda, y que piensan que los que no son creyentes a su uso, son perfectos idiotas. El líder de este grupo parece ser el insigne (sin ironía) periodista científico del diario ABC, José Manuel Nieves. En él vamos a fijar nuestra atención.

El debate discurre por los cauces habituales, los asistentes se lanzan pequeñas, pero cordiales puyas, en un fuego cruzado bastante light, dado lo que cabría esperar de un enfrentamiento de este calibre (suponemos que los directivos del programa establecen sus normas y hay que cumplirlas sí o sí). En un momento dado, Íker, por una vez oportuno, lanza una pregunta incómoda a J. M. Nieves: "¿La Ciencia está segura de que todo surgió por azar?". No está mal, un dardo directo al estómago, sin fintas ni arabescos, tanto que parece pillar al otro con la guardia en las rodillas: "Hombre... No, segura, segura, no está".

(¡Ah, cáspita! 😏)

Íker contraataca: "Y, si no está segura, ¿por qué la gente piensa que sí lo está y que todo es azar?"
J. M. Nieves: "Hombre, porque vivimos en una época materialista..."


Supongo que no tengo que hacerles ver dónde está la complicación de esta irreflexiva salida por la tangente... Y el alto precio que nuestro escéptico debe pagar por ella. El bucle traicionero en cuya red ha caído inadvertidamente vendría a quedar así:


"La gente piensa que todo es azar porque vivimos en un mundo materialista... Pero es que el mundo es materialista porque gran parte de la Ciencia y su caricatura, el cientifismo, promulga que el materialismo es el único modo de entender el mundo".


¿Por qué está lloviendo?
Porque está cayendo agua del cielo.
¿Y por qué está cayendo agua del cielo?
Porque está lloviendo. 


Vale, una mala tarde la tiene cualquiera. Pero sigamos adelante con el debate; en un momento dado, el venerable anciano de los platónicos pregunta al ateo J. M. Nieves: "Si no sabemos si venimos o no del azar, ¿por qué tú prefieres venir del azar en lugar de hacerlo de una Inteligencia?

Y, justo ahora, cuando ya el espectador comenzaba a bostezar de puro aburrimiento, cuando los que conocemos bien el percal esperábamos, bostezando también, una larga, trillada y pomposa disertación reduccionista sabida de memoria, justo entonces, va nuestro ateo y nos sorprende del modo más insospechado; proclamando la que es, en mi humilde opinión, la declaración de principios más concisa, audaz y honesta lanzada por un cientifista en una tribuna pública:


"¡Anda! Porque, si venimos de una Inteligencia, ¿quién nos dice que en cualquier momento no puede arramplar con todo?"


 Señoría, no hay más preguntas.


Reconozco que, al oír esto, la modorra desapareció de golpe ("¡¿En serio?! ¿Ha dicho lo que creo que ha dicho?"). Se me quedó la misma cara que al teniente Kaffe (Tom Cruise) cuando consiguió, por fin, que el coronel Nathan Jessep (Jack Nicholson) confesara haber ordenado el Código Rojo en "Algunos hombres buenos"... 😄  Es una lástima que este espacio no sea más popular entre los teístas porque se perdieron un momento irrepetible. Literalmente irrepetible, porque los ateos no reconocen jamás su miedo. Más que en las rodillas, el señor Nieves tenía la guardia en los talones, pero agradecemos su sinceridad aunque no fuera intencionada. 

Ahí lo tienen, amigos, toda esa exhortación de Corredoria a los "valientes", a los "guerreros más bravos que luchan en las arenas del escepticismo y que sufren y se sienten odiados por los que ven espejismos..." 😄, toda esa retahíla admonitoria contra los "sedientos animistas", toda esa sarta de grotescas metáforas bélicas, no esconden otra cosa que la más humana y la más animal de las pasiones: EL MIEDO.

Que el ateísmo no es un derivado natural de la Ciencia, como pretenden sus seguidores, lo demuestra que es más antiguo que la Ciencia misma. El padre no puede proceder del hijo. Fue el sector materialista de la ciencia -todavía muy numeroso- el que se subió al carro del ateísmo, que pasaba por su lado y venía de muy lejos, y no al revés. El temor a que exista un Ente, indescriptible e inalcanzable por nuestros propios medios; un Ser que, en principio, es imprevisible, que puede observarnos en todo momento, que -según algunas tradiciones- podría juzgarnos, del que no podemos escondernos y que podría, si quisiera, "arramplar con todo" (¡qué catastrofista, señor Nieves! :-)) es un desasosiego tan viejo, tan íntimo y tan nuestro como el terror a la muerte y a lo desconocido. De ahí ese interés del materialista por agazaparse a toda costa en los últimos reductos del determinismo: que las leyes de la física sean "fijas" y causen fenómenos a su vez fijos y predecibles, produce un sentimiento de plácida seguridad con la que tratan de lacrar la antigua sensación de desamparo que nació con el género homo. De hecho, el temor del ateo es solo una versión sofisticada del miedo a lo desconocido, una sensación igualmente molesta y hasta incapacitante, si no se le pone remedio. Por fortuna, el ateo sabe bien cómo remediarlo. Que lo hagan, si así se sienten mejor, pero que no sigan tratando de convencernos de que sucumbir al miedo al Dios desconocido, al fantasma de Epicuro, es una opción más "valiente" que la del teísta.


  ***



Para terminar y aludiendo a esta frase del "heroico" doctor Corredoira :-):

"... Mejor dejarles que vivan engañadas con la poca felicidad que da tal engaño".

(Qué amable ;-)) 
 

 
Pues no, mire usted, según los últimos estudios de la neurociencia, la felicidad que produce la fe no es "poca", los expertos la equiparan a la satisfacción que produce el sexo, la buena comida al sibarita y las drogas a quienes gustan de ellas... Eso sí, con la considerable ventaja de que, en este caso, el "chute" sale gratis, es fácilmente accesible para todo el mundo sin distinción de clases, y no entorpece las funciones del hígado. Y que sea un engaño, está todavía por ver. 

Bueno, bonito, barato.
Un chollo. Viva Pascal.
:-)



Disculpen las mayúsculas. En esta ocasión evitaremos alargar más el post añadiendo una lista de enlaces a otras entradas relacionadas. Perdón por la extensión y gracias por estar ahí.


Enlace externo:

Is Lawrence Krauss a Physicist or just a bad Philosopher? (¿Es Lawrence Krauss un físico o solo un mal filósofo?)

Más citas con foto, aquí.

Bibliografía.

"El Señor del Azar". Manuel Alfonseca vs Richard Dawkins. (Leído al pasar VI)

frases manuel alfonseca

"¿A más Azar, menos Dios?"


Hacía tiempo que no añadíamos ninguna entrada nueva a nuestra sección "Leído al pasar" y, la verdad, lo echábamos de menos :-) Hemos decidido retomarla hoy con algunos párrafos recopilados a partir de uno de los siempre apasionantes debates que tienen lugar en el blog de Manuel Alfonseca "Divulgación de la Ciencia". Aunque la charla tuvo lugar hace más de dos años, su interés radica en que uno de los debatientes reúne todas las características propias del ateo tipo. De hecho, con todos mis respetos hacia él, casi parece un cliché, de ahí que resulte tan interesante para nuestro sitio, por su capacidad representativa: nuestro cientifista tuvo la habilidad de resumir en unas pocas frases las líneas maestras del ideario de ese movimiento pseudoescéptico denominado Nuevo Ateísmo, de tal forma que casi podríamos afirmar que su intervención supone un magistral compendio de "El espejismo de Dios" o cualquiera de las otras "biblias" del neoateo. El mismo Dawkins podría haber escrito esos párrafos y me atrevería a afirmar que con las mismas palabras. Mismas expresiones, misma retórica, mismas analogías, mismas falacias.

Alfonseca se lo "merienda" en cinco asaltos. No se lo pierdan :-)

Los incisos en gris son nuestros.


***


He aquí los argumentos del "escéptico":

"Sobre el argumento de la existencia de Dios no es cierto que sea igual de probable que la existencia del Universo. La probabilidad de la existencia del Universo es 1, pues existe y lo medimos con nuestros aparatos de medida obteniendo los mismos resultados independientemente de la persona que lo haga.

Por otro lado, la probabilidad de Dios es muy pequeña, pues no tenemos ninguna prueba de su existencia, aparte de que hay multitud de versiones, digamos que cada uno tiene su versión.

Sobre el origen del Universo... también podemos especular que, o bien, el Universo no ha tenido un principio por lo cual la existencia de Dios es irrelevante, o lo ha tenido y, al ser también el inicio del tiempo, no tiene sentido hablar de lo que había antes del Universo porque no existe ese antes y, por lo tanto, tampoco se requiere de un Dios que estuviese en ese antes. 

(Esta última, como sabrán, fue durante un tiempo la postura de Stephen Hawking, fue él, junto a otros físicos menos conocidos, quien popularizó la idea de que 'es absurdo preguntarse por lo que pasó antes del Tiempo' -o qué hay al norte del Polo Norte, ¿recuerdan? :-)-, ese mantra que los nuevos ateos repiten sin cuestionarlo; Hawking, en definitiva, y contradiciendo a Einstein, estableció por nosotros cuál es el punto exacto en el que debemos dejar de hacernos preguntas. Curiosa y afortunadamente para todos, él mismo decidió no seguir su propio consejo y todavía hoy continúa "absurdamente" :-) preguntándose qué rábanos ocurrió "antes" del Big bang. El físico Antonio F. Rañada cuestionaba aquí otra popular teoría de Hawking -y de Lawrence M. Krauss a quien dedicaremos pronto una serie de posts para él solito- sobre un universo surgido de un vacío cuántico. Un vacío cuántico que ambos -Krauss y Hawking- pretenden que es la "nada"). 

Sigue nuestro ateo:
 
De cualquier forma, por concretar, ¿de qué Dios hablamos? Porque el Dios cristiano es uno de los más recientes (recordemos que el hombre como especie) está en la tierra entre de 200.000 y 800.000 años, y seguramente han habido muchas religiones, la mayoría de ellas politeístas.

Creer en el Dios cristiano no niega la existencia de Sedna, la diosa del mar inuita, o los múltiples dioses del Asatrú (Neopaganísmo Germánico), tales como Odín o Thor (y le hablo de religiones minoritarias que aún siguen siendo practicadas), ¿un cristiano no es ateo de estas religiones?

Imagínese que aún siendo la misma persona, desde muy joven se hubiese criado en la India, ¿piensa que su espiritualidad sería impermeable al entorno y acabaría siendo cristiano?"



Respuestas del profesor Alfonseca:


"'La probabilidad de Dios es muy pequeña, pues no tenemos ninguna prueba de su existencia'

La conclusión no se sigue de la premisa. Supongo que, pensando así, dirás también que 'la probabilidad de la existencia de inteligencias extraterrestres es muy pequeña, pues no tenemos ninguna prueba de su existencia.' Hay que ser coherente. Yo más bien diría: 'Si no tenemos pruebas de la existencia de algo, no se puede hablar de probabilidades.' Dawkins falla aquí.

Por otra parte, su argumento entero cae por tierra cuando se ve que, en otras condiciones, es falso. Esencialmente, su argumento viene a ser una forma modernizada del argumento clásico: 'La evolución de la vida se basa en el azar y la selección natural. Luego es probable que Dios no exista'.

Ahora, consideremos este experimento mental. Yo trabajo en el campo de vida artificial, y utilizo algoritmos genéticos y selección natural para simular la evolución en mis mundos simulados. Supongamos que algún día consigo que en mis programas aparezcan seres inteligentes. Aplicando el argumento de Dawkins, esos seres podrían decir: 'La evolución de la vida en nuestro mundo se basa en el azar y la selección natural. Luego es probable que Manuel Alfonseca no exista.' Es el mismo argumento, pero en ese caso la conclusión es evidentemente falsa. Ergo... (Pueden consultar una explicación más extensa de este experimento en esta entrada de su blog, extraemos para ustedes estos interesantes pasajes:


Existe una rama de la informática (la programación evolutiva) que construye programas de ordenador inspirados en la evolución biológica. Se habla de vida artificial cuando estas técnicas se emplean para construir sistemas de agentes que remedan el comportamiento de los seres vivos. Simulando colonias de hormigas, por ejemplo, se arroja luz sobre el comportamiento de enjambres de seres que actúan juntos, lo que permite formular hipótesis sobre la aparición de entidades de nivel superior, como los organismos pluricelulares o las sociedades humanas.

Un experimento de vida artificial es un ejemplo de diseño inteligente por parte del programador, pero los agentes interaccionan bajo el control de algoritmos seudo-aleatorios, es decir, de algo parecido al azar. Ahora bien, Gregory Chaitin demostró que azar y seudo-azar son matemáticamente indistinguibles. Si alguna vez aparecieran agentes inteligentes en estas simulaciones, no podrían deducir la existencia del programador por experimentación, pues está fuera de su mundo, y podrían llegar a la conclusión falsa de que su existencia es consecuencia del azar. De igual manera, nosotros tampoco podemos demostrar la verdad ni la falsedad de la hipótesis que afirma que el universo no ha sido diseñado por nadie. Por lo tanto, dicha hipótesis debe considerarse extra-científica.

 Dejemos que el profesor continúe contestando a nuestro amigo ateo:
 

'La probabilidad de la existencia del Universo es 1, pues existe.'  

Perdón. Un objeto puede existir aunque la probabilidad de su existencia sea cero. Esto es algo elemental en el cálculo de probabilidades. Todo el que trabaja en el campo de la existencia de seres extraterrestres sabe que nuestra existencia no impide que su probabilidad pueda ser cero. Hay muchas publicaciones donde esta afirmación puede apoyarse. Citaré una: "The concept of probability is problematic in the context of existence of only one object. Problems arise in applying the idea of probability to cosmology as a whole — it is not clear that this makes much sense in the context of the existence of a single object which cannot be compared with any other existing object." (Issues in the Philosophy of Cosmology, George F. R. Ellis, 2008). 


(Les traducimos el texto de Ellis: 'El concepto de probabilidad ya es problemático en el contexto de la existencia de un solo objeto. Los problemas crecen si se aplica la idea de probabilidad a la cosmología en su conjunto -no está claro que tenga sentido en el contexto de la existencia de un solo objeto que no puede ser comparado con ningún otro objeto existente'. La traducción es nuestra, disculpen los posibles fallos').
 


'Sobre el origen del Universo... también podemos especular que, o bien, el Universo no ha tenido un principio por lo cual la existencia de Dios es irrelevante...' 

Parece que mucha gente no sabe que Santo Tomás de Aquino llegó a la conclusión de que la existencia de un principio del universo es irrelevante para la existencia de Dios. La cuestión fundamental es que la mera existencia del universo exige un creador, tenga aquél principio o no. Porque (utilizando la terminología atea del siglo XIX): 'Todo objeto físico exige una causa. El universo es un objeto físico (como demostró Einstein cuando describió su evolución con una ecuación matemática). Luego el universo exige una causa.El filósofo de la Ciencia Francisco Soler Gil nos habló extensamente de esa imposibilidad de escapar al hecho incontrovertible de que el universo, con comienzo o sin él, es un objeto, y que, por tanto, necesita una causa. Las entradas aquí y aquí.
 
¿Por qué un Dios y no muchos? 


Es un hecho que las religiones politeístas tienden a convertirse en monoteístas a lo largo del tiempo. Así, de la religión pagana greco-romana los filósofos griegos como Platón y Aristóteles pasaron al monoteísmo filosófico. Así también, en la religión hinduista politeísta el Baghavad Gita presenta una figura del Dios supremo (Vishnu-Krishna) de quien procede todo lo demás. No hablo de las religiones chinas porque tienden a ser religiones ateas, como el budismo Hinayana.

¿Somos ateos del resto de las religiones? 


Rotundamente no. Ninguna religión (exceptuando quizá las sectas diabólicas) representa el mal o el error absoluto, todas contienen muchos elementos de verdad. Creer en el Dios de los cristianos no significa negar la existencia del Dios de los musulmanes, por ejemplo. De hecho, ambos decimos hablar del mismo Dios, aunque no estemos de acuerdo en cuestiones teológicas concretas...  (Respecto a los antiguos dioses) Recuerde que los antiguos cristianos creían en la existencia de los dioses paganos (los consideraban demonios). Hoy que prácticamente nadie cree en su existencia, tiene usted razón, todos somos ateos respecto a ellos. Pero este argumento me recuerda el de C.S.Lewis respecto a la persecución de las brujas en el siglo XVII: no es que nosotros seamos más tolerantes, es que ya no creemos que las brujas existan


(Permítanme otro inciso, aunque sé que ya van siendo muchos: personalmente, nunca he comprendido bien la obsesión de los nuevos ateos con el hecho de que la gente haya adorado a múltiples dioses a través de la Historia. ¿Por qué unos sujetos tan entusiastas de la teoría de Darwin no entienden que la evolución es algo consustancial a todo ser vivo y, por ende, al ser humano, y que tal evolución no tuvo por qué circunscribirse exclusivamente al ámbito de la biología, sino, como es natural, también al de las ideas y los conceptos, concretos o abstractos, incluida la forma de entender el mundo y el universo, y a la lenta, pero progresiva comprensión de lo inefable? Es más ¿de qué modo la existencia de una multitud de dioses olvidados 'prueba' que no hay una Inteligencia tras el universo ahora? La intuición de que todo lo que existe procede de algún Creador y que la vida no surgió de la nada, es tan antigua como el hombre mismo, prácticamente nació con él; la intuición es la misma, la creencia en la Causa de tan patente efecto es la misma, pero cada cultura dio forma distinta a la manifestación física e idiosincrática de esa intuición. ¿Cuál es el problema? 


León Tólstoi tampoco entendía este conflicto :-), lo explicábamos aquí). 


¿Sería yo cristiano si hubiese nacido en la India? 

¿Habría sobrevivido el imperio romano de Occidente si Teodosio no lo hubiese dividido entre sus dos hijos? Este tipo de preguntas (¿qué habría ocurrido si las cosas que han pasado no hubiesen pasado?) sólo me parece útil como argumento para una novela; me parece ocioso para la discusión filosófica. Lo que ha pasado ha pasado y ya no tiene remedio. No perdamos el tiempo discutiendo lo que habría podido ocurrir".



es Ingeniero en Telecomunicación, 
catedrático, divulgador y novelista. 
Actualmente es profesor honorario de la Universidad Autónoma de Madrid.


***
  

Hemos reordenado los párrafos para facilitar al lector la comprensión de todo el hilo sin tener que transcribir la conversación completa que pueden ver aquí. De todos modos, si alguno de nuestros amigos ateos no ha quedado satisfecho con las explicaciones dadas, le invitamos a seguir debatiendo el tema con el doctor Alfonseca que siempre está presto a charlar de ciencia, fe y filosofía con sus lectores.

Eso sí, aténgase a las consecuencias :-), parafraseando a cierto conocido y ateísimo webmaster: "debatir con Alfonseca puede ocasionarle conflictos irremediables con sus dogmas".

😉

*** 

Ya, para acabar, les confieso que este pasaje me ha fascinado, por eso nos hemos permitido usarlo en el montaje con cita que encabeza esta entrada de hoy:


"Yo trabajo en el campo de vida artificial, y utilizo algoritmos genéticos y selección natural para simular la evolución en mis mundos simulados. Supongamos que algún día consigo que en mis programas aparezcan seres inteligentes. Aplicando el argumento de Dawkins, esos seres podrían decir: 'La evolución de la vida en nuestro mundo se basa en el azar y la selección natural. Luego es probable que Manuel Alfonseca no exista".


Tradicionalmente, al Creador se Le han adjudicado miles de nombres. Solo el Islam, por ejemplo, Le otorga nada menos que noventa y nueve.

Ahora entiendo mejor por qué alguien llamó a Dios, tan poética como acertadamente,
 "El Señor del Azar".





Ver también:

¿Quién creó a Dios? La falacia de Dawkins
El espejismo de Dawkins
El gen egoísta... o no. 
El murciélago de Thomas Nagel
Los pensadores ateos critican 'El espejismo de Dios'.
La fe de Richard Dawkins
Richard Dawkins, el multiverso y los enanitos de jardín
Burros voladores :-)
La Razón irrazonable
Dios y los unicornios


Citamos a Manuel Alfonseca en todas estas entradas.

Todos los posts que aluden a Dawkins, incluido éste, aquí.

Más citas con frase en nuestra Galería.

Bibliografía


El Dios probable y el capitalismo cientifista (Leído al pasar V)

el dios probable loteria


En esta ocasión traemos a nuestra sección "Leído al pasar" el comentario de un creyente. Lo encontré bajo un artículo muy crítico con el profesor Richard Dawkins, la noticia de la que se hacía eco el diario (un problema en la web de Dawkins que, suponemos, fue subsanado poco después) se publicó en 2010 y, como es de esperar en estos casos, causó un considerable revuelo y un largo y atropellado debate entre ateos y teístas. Si alguien no leyó en su momento el artículo, sólo tiene que clicar en el enlace anterior para consultarlo. 

Pero lo que captó realmente mi atención fue, como digo, el comentario que transcribimos más abajo. He de confesar que me resultó más sustancioso y menos corrosivo que el artículo que indirectamente lo provocó. Llámenme quisquillosa, pero siempre he considerado que, sea cual sea el tema tratado, es conveniente guardar ciertas formas. El autor de la columna estaba enojado y, conociendo como conocemos a Dawkins, podemos entenderlo, pero me parece contraproducente dejarse llevar por las emociones más oscuras y caer en la trampa del insulto fácil, sobre todo si estamos reprochando esta misma actitud al bando contrario. En este sentido, pudiendo elegir, yo prefiero la fina ironía a la crítica mordaz :-)

Pero vayamos al comentario; el autor del mismo decía llamarse "Néstor", un tertuliano que goza de un evidente carácter pragmático, pues no se anda con sutilezas metafísicas, esas que a otros teístas nos deleitan tanto :-). Esta es su reflexión sobre la probabilidad de la existencia de Dios, los enlaces y apuntes en gris son nuestros:



"Me parece que no se entiende bien la naturaleza del argumento basado en las probabilidades. No se trata de establecer que Dios tiene que existir, sino que es más probable que exista, que que no exista.

Los argumentos que demuestran que necesariamente Dios existe son los argumentos metafísicos, no los argumentos basados en la probabilidad.


Sin duda, también la probabilidad de sacar cualquier otra combinación de números es exactamente la misma. Pero ésa no es la cuestión.

La cuestión es que si yo gano el primer premio en la lotería, digamos cinco domingos seguidos, sin duda seré investigado por la policía, y probablemente eso ocurra antes de llegar al quinto domingo.

Ahora bien, si alguien va a la comisaría y argumenta que mi serie de 5 aciertos tiene exactamente las mismas probabilidades de salir que cualquier otra serie de 5 resultados, se le reirán con razón en la cara. ¿Por qué?

Porque los policías no dicen que hay una necesidad metafísica o matemática de que yo haya hecho trampa. Lo que dicen es que habría que ser muy ingenuo para pensar que no está pasando algo raro.

Y de nada me serviría ponerme fresco y decirle a los agentes: “Bueno, me ha tocado la lotería, ¿y qué”?

Sí, al final tal vez resulto inocente, pero nadie podrá jamás acusar a los agentes del orden por iniciar una investigación, y más bien habrá que asombrarse de que sus sospechas hayan sido infundadas. 

Sin duda, un Universo como el nuestro, con esa acumulación fantástica de singularidades y con ese asombroso “fine tuning”, tiene, en la totalidad de Universos posibles que podrían derivarse a partir de que tal o cual singularidad no se hubiese dado así, una probabilidad de 1 sobre la totalidad de casos, igual que cualquier otro de esos casos posibles.

Pero ahí no está el asunto. El asunto está en que 5 aciertos de lotería sucesivos sin trampa son inmensamente menos probables que 5 aciertos sucesivos con trampa. Y si en vez de 5 aciertos hablamos de 10, muchísimo más improbable.

No se trata de comparar las probabilidades de Universos alternativos, sino de comparar la probabilidad de un Universo como el nuestro sin Inteligencia diseñadora, con la probabilidad de ese mismo Universo, con Inteligencia diseñadora.

Es claro que la segunda alternativa es inmensamente más probable.



Sí, es matemáticamente posible que las olas, golpeando durante siglos sobre las rocas de la playa, terminen formando una réplica exacta de la “Pietá” de Michelangelo. No implica contradicción. Los creyentes somos más parsimoniosos en ese sentido, y reclamamos la existencia de un escultor común y corriente. ("Pluralitas non est ponenda sine necessitate" que diría fray Guillermo :-))

Luego se discutirá qué clase de Inteligencia es, si es una sola, o varias, el asunto es que hay que reconocer, sí o sí, que ese diseño inteligente de nuestro Universo es la alternativa más probable, vistos los datos" (es decir, sacando conclusiones a partir de los datos que tenemos ahora en mano, no de los que podríamos tener en un futuro).



"Habría que ser muy ingenuos para pensar que no está pasando algo raro" nos dice "Néstor" y eso es exactamente lo que tratan de reivindicar los científicos deístas y teístas, a cuya causa nos adherimos desde este humilde sitio: su derecho legítimo a asombrarse ante lo que van descubriendo y proclamar con libertad que "hay algo raro", un componente altamente enigmático y muy evocador, detrás de esos ajustadísimos parámetros del universo, detrás de sus asombrosas leyes "alegales", de los múltiples patrones que se repiten por doquier, de la sugerente extravagancia de las leyes que rigen el mundo subatómico y, en fin, de las millones de afortunadas "coincidencias" que tuvieron que agruparse para dar lugar al prodigioso cosmos que habitamos. Es, creemos, una demanda razonablemente legítima y por eso la apoyamos. Sin embargo, somos conscientes de que si un experto insiste demasiado en ella, empezará a granjearse cierta mala fama, no tanto dentro de la profesión (la Ciencia en su mayor parte, como anhelaba Einstein, sigue aceptando y rindiéndose a la belleza del misterio) como entre los ruidosos y beligerantes grupos ateos que la orbitan, usándola para sus propios fines propagandísticos... Para estos escépticos, como ya sabemos, todo es -o debe ser- perfectamente "natural" y así hay que expresarlo siempre, aunque al hacerlo se caiga en la más absurda de las contradicciones. Las mismas palabras "raro" o "misterio" que en el siglo pasado eran habituales en los debates científicos, hoy día deben usarse con suma cautela para no acabar en la lista fatídica de los sospechosos de herejía.

Hace unos meses, en un foro donde se debatía sobre los últimos descubrimientos en el campo de la física subatómica, un joven materialista muy indignado llamaba al orden a otro usuario más moderado -que ni siquiera se declaró creyente- por haberse atrevido a usar alegremente el adjetivo "enigmática" refiriéndose a la física cuántica. Muy alterado, como decimos,  el chico ateo exhibió una variopinta gama de estrategias lógicas y retóricas bastante elaboradas para acabar concluyendo que en la física de partículas "no hay ningún tipo de misterio, todo es absolutamente normal y natural" (que un solo electrón disparado hacia una doble rendija pase "a la vez" por ambas rendijas es absolutamente normal ;-)). El chaval apenas podía disimular la honda repugnancia que le provocaba la palabra "misterio" y las connotaciones religiosas con las que su imaginación la asociaba. Y yo, que me limitaba a leer, tampoco podía disimular la honda compasión que me causaba su férreo dogmatismo por él inadvertido, su doloroso resentimiento que hacía inviable cualquier intento de objetividad por su parte.


"Pienso que puedo decir con seguridad que nadie entiende la Mecánica Cuántica. De manera que no os toméis esta charla demasiado en serio, pensando que deberíais entender lo que voy a describir en términos de algún modelo; simplemente relajaos y disfrutad. Yo os voy a contar cómo se comporta realmente la naturaleza. Si simplemente admitís que quizás ella se comporta así, la encontrareis como algo fascinante y cautivador. No os repitáis a vosotros mismos —y si es posible evitad siquiera planteárosla—, la pregunta de “¿Pero cómo es posible que la Naturaleza sea de tal manera?”, porque esa pregunta os llevará, como arrastrados por el remolino de un desagüe, a un callejón sin salida del que nadie ha escapado. Nadie sabe cómo la Naturaleza puede ser de esa manera".

Freeman J. Dyson
Célebre físico, matemático y escritor inglés nacionalizado en Estados Unidos
Miembro de la Royal Society
Autor de "El científico rebelde", 2010




No me malinterpreten, no estoy apelando a ningún dios-tapa-agujeros. Personalmente, -lo he declarado aquí muchas veces- creo en Dios por lo que sé del mundo, no por lo que ignoro. Sólo afirmo que si la naturaleza es algo fascinante y cautivador (y, sí, misterioso) como reconoce Dyson, los creyentes, científicos o no, tenemos todo el derecho del mundo a plantear la cuestión de que, quizás, detrás de ella puede haber una Inteligencia igualmente fascinante y cautivadora. De hecho, muchos de nosotros precisamente nos planteamos este tipo de cuestiones porque, como dijo alguien, extasiados ante la majestad de la vida y el universo, no tenemos la fe suficiente para permanecer ateos :-)


***


En cuanto al último párrafo del comentario que inspiró esta entrada, me temo que debo discrepar. Admiro el optimismo de "Néstor", pero sospecho que ese reconocimiento "sí o sí" del "diseño inteligente del Universo" nunca tendrá lugar por parte de la Ciencia, al menos no de forma "oficial" (a nivel particular muchos científicos sí confiesan ya su deísmo). Y no lo será, entre otras razones, por ésta, pero, sobre todo, por ésta. 


Como escribió Shelley:

"La riqueza es un poder usurpado por la minoría para obligar a la mayoría a trabajar en su provecho"

Y lo hará a toda costa, caiga quien caiga.

 Lo triste y paradójico de este asunto es que esa gran "mayoría" de la que habla el poeta incluye también a millares de jóvenes cientifistas como el que cité más arriba, que salen en tropel de la universidad cargados de ilusión y sana rebeldía, enarbolando la bandera del progreso. En una palabra, creyéndose realmente "libres". Sin embargo, basta rascar un poco su superficie para descubrir que están ideológicamente uniformados, adoctrinados casi al milímetro para que rindan sus armas a un sistema económico que lleva décadas arrasando con todo. 

Millares de chavales que, pese a su inteligencia, no tienen ni idea "en provecho de quien" están "trabajando" 




"El mundo del capitalismo globalizado agota hoy la totalidad de lo visible y proclama que no hay nada más que ver, que no hay nada escondido, que no hay otra imagen posible. Esto es lo que hay, nos dice. Es una nueva forma de gestionar lo invisible: si en otras épocas era patrimonio de las religiones, cuyos dogmas establecían de qué estaba “hecho” lo invisible y quién establecía su ley, hoy el capitalismo global cancela toda invisibilidad, todo no-saber, en favor de su única verdad presente".

Marina Garcés
Profesora de Filosofía, conferenciante y escritora
Universidad de Zaragoza
Columnista del diario "El País"

 

Y ahora, querido lector, trate de recordar cuántas veces ha oído a un inocente y confiado ateo argumentando que los teístas creemos en Dios sólo porque no podemos aceptar la idea de la muerte. Sólo porque no podemos aceptar que "esto es lo que hay".




El biólogo ateo Javier Sampedro nos habla aquí sobre azar y probabilidad.
Todas las entradas sobre el cientifismo, incluida ésta, aquí.




Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
ir arriba